martes, 24 de febrero de 2009

GALERIA DE LOS HUECOS

PARQUE RECREATIVO DE LOS FRAILES - GALERÍA DE LOS HUECOS





TÉRMINO MUNICIPAL: Arafo.
COMIENZO: Parque Recreativo de Los Frailes.
FINAL: Parque recreativo de Los Frailes.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 2:30 horas (i/v).
LONGITUD: 3 Km.
LUGARES DE INTERÉS: Ermita y Parque Recreativo; Galería de los Huecos.
VENTAJAS: Visita de un lugar hisórico del pueblo.
INCONVENIENTES: Sin señalizar.
TIPO DE RUTA: Senderismo.






DESCRIPCIÓN

Desde el municipio de Arafo parte la carretera TF-523 desde el lugar conocido como Pino del Señor, un pequeño santuario edificado en el siglo XIX que alberga una imagen de un pequeño Cristo Crucificado del siglo XVIII a los pies de un gran pino centenario. La historia de este pintoresco sitio se debe a que antiguamente este lugar era un cruce de caminos y alguien encontró un trozo de madera similar a una cruz que colocó a los pies del árbol y todo el que pasaba por el lugar se santiguaba con devoción, a partir de ese momento no se ha perdido esa tradición y la mayoría de habitantes del pueblo a su paso por el lugar hacen lo mismo.
En la trasera de la pequeña capilla está el Centro Turístico, Artesanal y del Agricultor, que actualmente está infrautilizado, ya que sólo hay un bar-restaurante y su uso sólo se resume a una feria de artesanía al año y un mercadillo una vez a la semana.




Las Lajas de Cheque y pista forestal de Los Frailes


La carretera TF-523 enlaza, después de 18 kilómetros, con la carretera dorsal TF-24 de acceso al Parque Nacional del Teide. En el kilómetro 7,2 aproximadamente hay un acceso señalizado a la izquierda que nos conduce directamente al Parque Recreativo de los Frailes, un espacio de unos 2.000 m2 de superficie para el ocio público acondicionado con braseros, servicios higiénicos, agua y zona de acampada, dentro Parque Natural de Corona Forestal. A unos veinte metros del comienzo del acceso está la Casa de lo de Ramos, una casa de turismo rural en un entorno privilegiado. Siguiendo la pista asfaltada llegaremos al aparcamiento de la zona recreativa, donde hay una pequeña ermita que alberga una imagen de San Isidro y otra de Sta. María de la Cabeza y alrededor la zona de ocio en cuestión. Desde la puerta de la ermita parte una pista forestal que pasa junto a la zona de acampada y servicios higiénicos, ascendiendo suavemente entre el pinar acompañado de un sotobosque de Brezos (Erica arborea), Jaras (Cistus monspeliensis) y Amagantes (Cistus symphytifolius), pudiendo encontrar también Fayas (Myrica faya), Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Bencomias (Bencomia caudata).
La pista forestal sigue ascendiendo hasta encontrarnos con un cruce a la izquierda, que es el que lleva directamente a la Galería de los Pilones de la Granja, si siguiésemos la pista hacia nuestra derecha encontraríamos un camino que se desvía de la pista forestal y nos llevaría a la Galería de La Laja, pero si tomásemos la dirección de la pista encontraríamos unas vistas espectaculares de la Laja de Cheque y la Morra de Cheque y un poco mas adelante el final de la misma. Antes de este cruce, donde hay un gran tanque de registro hidráulico, hay otra bifurcación a la izquierda que es un sendero estrecho de acceso a la Galería del Caudal, el cual tiene su término en la misma bocamina.
Desde la Galería de los Pilones de la Granja sigue el camino forestal entre Pinar (Pinus canariensis), Fayas (Myrica faya), y Brezos (Erica arborea) siguiendo un avanzar cómodo ya que el desnivel es inapreciable y por una vía suficientemente ancha. Llega un momento en que encontraremos una ramificación hacia la derecha, la cual ignoraremos porque no tiene salida; un poco mas adelante la pista por donde veníamos termina donde hay una gran tubería oxidada que viene desde la Galería de Los Huecos y que desciende por el borde del Barranco de Amance, por aquí también podríamos acceder hacia nuestro destino pero la pendiente es muy pronunciada; es el camino que viene desde la Galería de El Drago en el Barranco de Amance. Justo en el cruce de pistas que acabamos de encontrar hay un acceso casi inapreciable al sendero que nos levará a la Galería de los Huecos.






Un Cabezote y un Bejeque, flora característica del lugar.


Ascendiendo entre el pinar, serpentea una inapreciable vereda junto a numerosos ejemplares de Brezos (Erica arborea) que están secos, debido a que en estas laderas hubo un incendio hace años y no se ha recuperado, no obstante los troncos de los pinos se observan ennegrecidos, pero las copas están verdes, esto se debe a que el Pino Canario (Pinus canariensis) tiene la capacidad de rebrotar una vez que se quema. Mas adelante crecen Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Fayas (Myrica faya) donde el monte está mas verde; llegaremos a una atalaya sobre una roca desde donde se ve la cabecera de un profundo barranco que desemboca en el Barranco de los Eres. Queda un pequeño tramo hasta llegar a la horizontal de la senda original que lleva directamente a la galería. Por los alrededores hay Escobones (Chamaecytisus proliferus), Amagantes (Cistus symphytifolius) y Bejeques (Aeonium ciliatum), entre muchas otras. Un muro hecho de piedras delimita el sendero que discurre paralelo al terraplén que se alza poblado de Pinos Canarios (Pinus canariensis) sobre nosotros; el camino es llano y algo estrecho con subidas y bajadas de pendiente inapreciable, sobre todo en una zona de picón (lava) que lo hace resbaladizo y algo expuesto; hay que tener en cuenta que la senda es muy poco transitada ya que es un camino muy antiguo, sólo abierto con el fin de acceder a la galería, por lo tanto toda precaución es poca. Llega un momento en que nos encontraremos un cruce de sendas, si ascendiéramos por la izquierda, penetraremos en el denso pinar por un camino algo resbaladizo, para luego descender unos minutos después, hasta el camino que veniamos siguiendo y que podremos utilizar para la vuelta. En la conexión de los dos caminos está el final del recorrido donde hay dos canales que cruzan el Barranco de los Eres por su cabecera y que conectan con la bocamina de la Galería de los Huecos.




Diferentes tomas de las canalizaciones de la galería.


Las infraestructuras del complejo hidráulico constan de un gran tanque de distribución de agua desde donde salen dos canales que cruzan el barranco, una habitación con los motores para generar oxígeno y aire comprimido y la bocamina propia de la galería de extracción de agua que está justo debajo de un saltadero que conforma la cabecera del barranco. Por los alrededores crecen Taginastes (Echium virescens), Chagorro (Sideritis oroteneriffae), Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Cabezotes (Carlina salicifolia) y entre las piedras y los riscos mas agrestes, los Bejeques (Aeonium ciliatum). No es recomendable salir del sendero y acceder al complejo, ya que los canales de acceso están sobre el cauce del barranco y a una altura considerable, es mas, la vegetación ha invadido los alrededores del tanque y de las habitaciones y hacen casi imposible entrar en ellas. Desde el final del camino se ve una vista espectacular de los grandes riscos del barranco y es un lugar ideal y muy tranquilo para una charla relajada e incluso para la observación de la fauna, sobre todo de aves, que proliferan por los alrededores en busca de agua.





Diferentes tomas del camino de vuelta expuesto hacia el barranco


El regreso lo realizaremos por el sendero llano y algo estrecho que recorre paralelo al margen de la ladera, esta hecho sobre piedras superpuestas y en algunas ocasiones tiene cemento, con toda seguridad hay un canal debajo de nuestros pies que llevaba el agua extraída del yacimiento hasta la tubería que encontraremos al final del camino. Después de pasar por el cruce a la derecha que tomamos anteriormente, seguiremos desandando los pasos que nos han traído hasta aquí, hasta llegar a la bifurcación a la izquierda que desciende por el pinar hasta el punto de partida en la pista forestal, el cual ignoraremos y seguiremos por el sendero llano hasta la tubería oxidada que desciende vertiginosamente por el borde del Barranco de Amance y que pasa mas abajo por la Chapa del Drago, por donde hay un camino en descenso que nos llevará, si estamos atentos, a llanear a la izquierda por otro sendero mas ancho que el anterior, donde crecen varias Fayas (Myrica faya), algún Acebiño (Ilex canariensis), Brezos (Erica arborea) y Amagantes (Cistus symphytifolius), hasta el final de la pista del comienzo, por lo tanto el recorrido que hemos hecho es circular. A partir de aquí seguiremos la pista forestal que lleva directamente a la Ermita en el aparcamiento de la zona recreativa.

UN POCO DE HISTORIA DEL LUGAR

La historia del agua en la Villa de Arafo data desde la época de los Guanches, cuando éstos aprovechaban los manantiales naturales para abastecerse de tan preciado elemento. Los mas importantes eran los nacientes del Barranco de Añavingo, el de Las Morras y los del Barranco de Arafo, éste último desaparecido como consecuencia de la erupción volcánica ocurrida en 1705 cuando las lavas del Volcán de las Arenas sepultaron dicho barranco. A mediados del siglo XIX los nacientes fueron menos abundantes y el pueblo crecía cada vez mas y necesitaba mas agua para subsistir; las emanaciones del Barranco de Añavingo, principal suministrador, eran insuficientes para tanta demanda, así que se comenzaron a perforar galerías con el fin de asegurar el suministro de tan preciado elemento, como se hacía en aquellos momentos en el Valle de la Orotava. Fue en el año 1922 cuando la Galería de los Huecos afloró tal cantidad de agua que se dice fue la mas caudalosa de la isla en aquel momento. A partir de esa fecha el índice de población en el municipio era cada vez mas numeroso y casi la única fuente de ingresos era la agricultura y por tanto la demanda de agua era cada vez mayor, así que por parte de la comunidad de propietarios de la galería se propuso al ayuntamiento canalizar el agua para su distribución, aceptando el consistorio a cambio de colocar varias fuentes públicas; una iría en la zona conocida como Esquina de los Carros, otra en la Calle Conde Belascoaín y otra cerca de la Iglesia de San Juan Degollado; actualmente solo existe la primera y otra hecha mas tarde en el Callejón de la Cárcel, hoy Calle de la Hispanidad.
El agua de la Galería de los Huecos abasteció a partir de 1929 a los habitantes de la capital, incluso a la refinería y a las actividades portuarias del puerto de Santa Cruz de Tenerife por medio del Canal de Araya que era la infraestructura para llevarla hasta la ciudad. En el año 1941 aún era la mas caudalosa de Arafo, junto a la de Amance y Añavingo, hasta que en 1952 se secó. Fueron treinta años dando continuamente agua y abasteciendo cultivos, industrias y apaciguando la sed de los vecinos del pueblo.




(c) Fotografías y texto de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es

3 comentarios:

Castellano dijo...

Una descripción muy colmpleta e intresante, Felicidades

Michael Tombell dijo...

Sin ánimo de ser pesado, Francisco. ¿tendrías un mapa del recorrido?
Es que por muy buenas que sean tus explicaciones (que lo son) tengo una facilidad innata para perderme.

Anónimo dijo...

Coincido con Michael en los de los mapas. Creo que acabaré teniendo que comprarme un GPS. ¿alguien me puede aconsejar alguno?