lunes, 28 de junio de 2010

DESCENSO DEL BARRANCO DE BADAJOZ



DESCENSO

BARRANCO DE BADAJOZ



El pasado domingo 27 de junio volvimos al Barranco de Badajoz en el municipio de Güimar, uno de los descensos mas bonitos de la isla. Sus escarpadas paredes y su ecosistema único, con dragos creciendo en los riscos mas inaccesibles, unido a antiguas leyendas misteriosas como la de la Niña de las Peras y su interés etnográfico por albergar la Cueva del Cañizo, hacen que este barranco sea mítico en Tenerife
































© Fotografías de Francisco Fariña



viernes, 18 de junio de 2010

VILLA DE ARICO - LAS ERAS

VILLA DE ARICO - LAS ERAS
(POR EL CAMINO REAL DEL SUR)

FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Arico y Fasnia.
COMO LLEGAR: En el cruce de Los Abades, en la autopista TF-1, la carretera TF-629 asciende unos 6 kilómetros hasta la Villa de Arico.
COMIENZO: Plaza del Ayuntamiento donde está la Iglesia de San Juan Bautista en la Villa de Arico.
FINAL: Caserío de Las Eras.
DIFICULTAD: Media-Baja.
DURACIÓN: 4 horas.
LONGITUD: 10,5 kilómetros.
PROVISIÓN DE AGUA: En el casco urbano de Villa de Arico, en Arico el Nuevo, Arico el Viejo y en Las Eras.
LUGARES DE INTERÉS: Casco urbano de Villa de Arico; Camino Real en el Barranco de Lere; casco urbano de Arico el Nuevo; casco urbano de Arico el Viejo; Casa del Capitán; Restos del Camino Real del Sur cerca del Barranco de Tamadaya; Montaña Magua; Caserío de Las Eras.
VENTAJAS: El Camino Real desde la Villa de Arico hasta Arico el Viejo está recientemente señalizado.
INCONVENIENTES: Inexistencia de señalización a partir de Arico el Viejo; caminar algunos tramos por asfalto y observar los restos del Camino Real del Sur en el Barranco de Tamadaya con la impotencia de saber que no se hace nada por conservarlo.
TIPO DE RUTA: Senderismo.


CARTOGRAFÍA

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

A Lomo de Arico se accede desde la autopista TF-1 por la nueva carretera TF-629, que parte del cruce de la Playa de los Abades y comienza en las faldas del cono volcánico de Monumento Natural Montaña Centinela, para ir rodeándolo y después de pasar la desembocadura del Barranco de Las Esquinas, ir ascendiendo por la zona conocida por Reverón y mas adelante por el Llano de la Esquina hasta llegar a una gran rotonda en la TF-28; una vez allí tomaremos a la izquierda y antes de encontrar el Barranco de Piedra Bermeja, buscaremos la calle El Carmen que nos llevará directamente hasta la Iglesia de San Juan Bautista en el casco antiguo de Lomo de Arico.



Iglesia de San Juan Bautista.

Estando de frente a la puerta principal de la Iglesia, veremos un Drago (Dracaena draco) a mano izquierda y por el costado derecho de la ermita desciende una calle empedrada que tomaremos hasta llegar de nuevo a la TF-28, es el Camino Real del Sur que viene desde Granadilla después de superar el Barranco del Río y que cruza dicha carretera para reencontrarnos enseguida con él en forma de rampa descendente y zigzagueante que va hacia Las Casas de Teguedite, conserva su original empedrado y discurre bordeado por Pencones (Opuntia maxima), Tabaibas (Euphorbia antropurpurea), Cabezotes (Carlina salicifolia) y Verodes (Aeonium urbicum), entre otras muchas, y está delimitado por paredes de piedra de tosca que separan éste de unas huertas que un día fueron frondosos cultivos.


Primer tramo empedrado saliendo de la Villa de Arico
hacia Teguedite


Después de unos cuatrocientos cincuenta metros llegaremos a una pista de tierra y luego a un tramo asfaltado, donde hay un pequeño calvario y que después de unos quinientos metros más termina en el kilómetro 58 de la carretera TF-28. Andaremos unos cien metros por ella y tomaremos una desviación a la izquierda donde aparece de nuevo el camino y que va a dar directamente con la calle de Las Casas del Viso, donde está la Bodega Comarcal Cumbres de Abona (www.cumbresdeabona.es); después de pasarla y antes de llegar al Instituto de bachillerato, es inevitable la reaparición hacia la izquierda del Camino Real del Sur, conocido en este tramo como La Calzada y que desciende con firme irregular y con ancho variable que puede llegar incluso a mas de cinco metros, está bordeado por sendos muros de piedra seca, discurre por firme de tosca y conserva a medias su empedrado original.
Tramo asfaltado antes de la TF-28 (i); La Calzada (d).

La Calzada.


A nuestra izquierda hay un viñedo y a la derecha las huertas existentes están abandonadas; sólo podemos ver un Pino Canario (Pinus canariensis) solitario en medio de la senda y algún Balo (Plocama pendula) aislado. El descenso, con preciosas vistas de Arico el Nuevo, nos llevará a la bajada del cauce del Barranco de Lere, que se torna en una preciosa senda adoquinada bordeada de Tabaibas Dulces (Euphorbia balsamifera) y Balos (Plocama pendula), flora característica de los barrancos áridos del sur de la Isla. Este barranco de altas paredes, donde se encontraron yacimientos Guanches y donde según cuentan, existía el “Charco del Baptisterio”, lugar donde realizaban el ritual del Bautismo, desemboca en la costa, en la Punta Sarnosa, cerca del Poris de Abona.

Sendero empedrado cruzando el Barranco de Lere.



Subiendo por la vertiente contraria llegaremos a una zona árida donde el camino está bordeado de numerosos ejemplares de Tabaibas Dulces (Euphorbia balsamifera) y multitud de Vinagreras (Rumex lunaria); un gran corte en el terreno da lugar al comienzo de una vía asfaltada con varias viviendas y terrenos de cultivo, es la Calle de Las Cuevas que nos conducirá directamente a la Plaza de la Luz, un gran espacio donde confluyen varias calles del casco urbano de Arico El Nuevo, declarado recientemente Bien de interés Cultural (BIC) con categoría de Conjunto Histórico por albergar numerosas casas del siglo XVIII de arquitectura rural canaria formando un conjunto urbano ordenado y donde se alza la pequeña Iglesia de Nuestra Señora de la Luz, de 1768, la cual fue ampliada en 1895 y posteriormente, en la década de los cuarenta, se le añadió un campanario de estilo islámico; junto a ella está la pequeña y pintoresca Plaza de Benítez de Lugo, donde crece un gran Laurel de Indias dando sombra a la misma.
Llegando a Arico el Nuevo (i); Iglesia Ntra. Sra. de la Luz (d).


Por un costado de la Iglesia y entre varios establecimientos de turismo rural, baja una calle de nuevo adoquinado que cruza el Lomo la Quinta, donde podremos apreciar vestigios del antiguo Camino Real y que mas adelante confluye con una vía asfaltada que, atravesando una zona eminentemente agrícola, termina en la Calle de la Cruz, donde se encuentra la Plaza Carlos Delgado Díaz y en ella la Iglesia de Arico el Viejo, de estilo modernista.



Via de unión entre Arico el Nuevo y Arico el Viejo (i);
Plaza Carlos Delgado Diaz (d).


Estando en el caserío de Arico el Viejo, esplendoroso en el siglo XVII y luego absorbido por Arico el Nuevo y siguiendo dirección a la costa por la misma calle, bifurcaremos a la izquierda con la Calle Constitución, donde está la pequeña Plaza Paredero Manuel Castro Díaz. Al final de esta vía, donde hay una nave industrial, sigue descendiendo el camino oculto por la vegetación, ésta compuesta de Balos (Plocama pendula), Vinagreras (Rumex lunaria) y alguna Tabaiba (Euphorbia balsamifera). A pesar de todo, el camino es evidente ya que está delimitado por muros de piedra de tosca blanca y por el discurre una tubería que desdice del entorno rural, también lo bordea por el lado derecho una atarjea excavada en el suelo, utilizada antiguamente por los agricultores de la zona para llevar el agua de riego a sus cultivos.



Plaza Paredero Manuel castro (i); Camino entre Balos (d).


Canales de agua antiguos excavados en el terreno.


Camino entre terrenos antiguamente cultivables.




Cruzaremos la carretera TF-627, que sube desde el Poris de Abona hasta Arico el Viejo, en el kilómetro 2, para luego seguir un tramo un poco perdido y luego cruzar la misma carretera unos metros mas abajo. A partir de aquí el camino se puede seguir guiándose por la atarjea excavada en el suelo que vimos anteriormente; pasaremos junto a varios depósitos de agua y al lado de unos grandes invernaderos ya sin poder evitar pisar un tramo de asfalto de la TF-627. Al lado izquierdo de la carretera se alza una casa solitaria de estilo arquitectónico sencillo, es la llamada Casa del Capitán; desde ella parte una pista agrícola que transcurre paralela a una de las vertientes del Barranco de Tamadaya, antigua frontera entre los Menceyatos (Reinados) de Güimar y Abona; en este barranco se han encontrado recientemente algunos ejemplares de Picopaloma (Lotus berthelotii) catalogada como en peligro de extinción en el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias.



Pista hacia Montaña Magua.


La pista sigue su transcurso por un gran llano rodeado de Tabaibas (Euphorbia balsamifera) y Balos (Plocama pendula), después de pasar junto a un corral de animales de granja, llegaremos a una bifurcación donde tomaremos a la izquierda ya que el camino de la derecha nos llevaría a Montaña Magua (162 m.), lugar de reunión y de comunicación de los Guanches, ya que forma una atalaya de inmejorables vistas del territorio. Estos parajes, antiguamente pertenecientes al Menceyato de Abona, eran ruta de trashumancia de ganado; los Guanches tenían mas de doscientas mil cabezas de ganado cuando los castellanos entraron en la Isla, según el relato de Fray Alonso de Espinosa; la principal ruta era la que partía desde Las Eras hasta el Valle de Tamadaya, que es parte del recorrido que nos ocupa, junto a otra que va del Llano del Bailadero, en las inmediaciones de Montaña Magua hasta Las Cañadas del Teide.



Valle de Tamadaya.


La pista nos lleva directamente en un suave descenso, hasta la base de una torre de alta tensión a través de vegetación compuesta mayoritariamente de un Cardonal-Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia balsamifera) acompañado de Balos (Plocama pendula), Incienso (Artemisia canariensis) y flora característica de zonas áridas del sur. Un poco mas adelante, en la confluencia del Barranco de Tamadaya con el de El Helecho, nos encontraremos una zona compuesta de terreno pumítico (piedra de tosca blanca), un material poroso muy fácil de erosionar; lo comprobaremos enseguida ya que la multitud de canales erosionados por el agua se hace patente en un paisaje espectacular y entre ellos nos volveremos a encontrar vestigios del conducto que vimos al salir del núcleo urbano de Arico el Nuevo y antes de llegar a la Casa del Capitán.



Firme erosionado (i); caminando sobre terreno pumítico (d).


El camino campo a través nos lleva por varios lomos hasta la desembocadura del Barranco de las Carretas, donde volveremos a encontrar vestigios del Camino Real con el pavimento en muy malas condiciones; bajando por él llegaremos a una antigua cantera donde confluyen otros dos barrancos; el Barranco del Jurado, y el Barranco del Helecho, desde donde podemos ver el camino andado y la proximidad de la autopista TF-1.



Restos del empedrado en el Barranco de las Carretas.



Nos queda simplemente seguir la pista de tierra que transcurre por el cauce del barranco que va a enlazar con la carretera de servicio de la autopista en el lugar conocido como Cuevas de las Ricas, donde hay varias casas. Siguiendo el curso de la vía cruzaremos un pequeño túnel que pasa por debajo de la autopista y la misma calzada nos llevará al centro urbano del Caserío de Las Eras, perteneciente al municipio colindante de Fasnia, donde está la Plaza de Hilario Trujillo que alberga una Iglesia modernista donde se venera la Virgen del Carmen. La desembocadura del Barranco de las Eras marca el límite de los dos municipios; la Playa Honda, una pintoresca playa de arena negra, pertenece a Arico y la Punta Marfea, donde se desarrolla el grueso de la población, es de Fasnia.


CONCLUSIONES

Es posible que el Camino Real del Sur, el cual recorría la franja sur de la Isla paralelo a la costa, se desviara a partir de El Lomo de Arico (pudiendo haber otra posibilidad) hacia la costa, pasando por Las Eras y volviendo a subir hacia Fasnia, así lo recogen varios mapas antiguos consultados. La zona del Poris de Abona, muy cerca de Las Eras y también la Punta de los Abrigos eran puertos visitados asiduamente por comerciantes y viajeros en el siglo XV con el fin de avituallar sus barcos y de comunicarse con los nativos del lugar, especialmente con el Menceyato de Abona.

UN POCO DE HISTORIA

El municipio de Arico es el segundo mas extenso de la isla, después del de La Orotava, limítrofe por el norte. Está constituido por tres núcleos poblacionales importantes, Lomo de Arico, Arico el Nuevo y Arico el Viejo, donde se reparten, junto a los caseríos de costa, los casi siete mil habitantes que tiene de población. El Lomo de Arico, declarado Villa por Alfonso XIII en el año 1916, es el origen del municipio, ya que a finales del siglo XVI se edifican las primeras casas y una pequeña ermita; sobre ésta se construye luego la Iglesia de San Juan Bautista en el siglo XVIII, la cual posee una preciosa torre construida en el siglo XIX. Está declarada Monumento Histórico-Artístico y en su interior se conservan valiosas obras de arte como una imagen de la Virgen del Carmen de 1767 y un Cáliz de plata del siglo XVIII.
A partir del siglo XVII empiezan a establecerse los caseríos de Arico el Viejo, donde vivía la clase más trabajadora y en el siglo siguiente Arico el Nuevo es levantado por las clases más pudientes, como lo demuestran varias edificaciones señoriales como la Casa de los Peraza de Ayala. En la costa destaca la Ermita de Nuestra Señora de las Mercedes en la Punta de Abona, del año 1514, la mas antigua del municipio y que fue medio destruida por incursiones de piratas y vuelta a erigir a comienzos del siglo XX. Asimismo el puerto histórico del Poris de Abona fue uno de los más importantes de la parte sur de la isla, utilizado por contrabandistas ingleses; un poco mas al sur se encuentra el emblemático Faro del Poris.
Entre los espacios naturales mas importantes encontramos el Sitio de Interés Científico del Tabaibal del Poris, un espacio natural de unas 48 hectáreas que alberga una pequeña población en peligro de extinción como es la Piña de Mar (Atractylis preauxiana) y una de las mejores poblaciones conservadas de Tabaibal Dulce (Euphorbia balsamifera) de la costa sureste de la isla y el Monumento Natural de Montaña Centinela, de 132 hectáreas, un paisaje agreste compuesto por un cono volcánico cuya máxima altura es de 269 m. y que alberga una población muy bien conservada de Cardonal-Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia balsamifera).



© Texto y fotografías de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es
www.andarines.com