miércoles, 2 de junio de 2010

PR-TF-35.2 - RUTA DEL AGUA

PR-TF-35.2
LA CALDERA - RUTA DEL AGUA


FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: La Orotava.
COMO LLEGAR: Entre los kilómetros 14 y 15 de la carretera TF-21 se encuentra en Aguamansa el acceso al Parque Recreativo de La Caldera.
COMIENZO: En el Parque Recreativo de La Caldera.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 2,30 horas.
LONGITUD: 4,3 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En la Choza de Pedro Gil; En el Parque Recreativo de La Caldera.
LUGARES DE INTERÉS: Parque Recreativo de La Caldera, Choza de Pedro Gil; Paso del Camino de Candelaria; Casa del Agua; Infraestructuras hidráulicas de la Ruta del Agua.
VENTAJAS: Ruta interesante para conocer los recursos hidráulicos de antaño; Sendero corto y muy tranquilo.
INCONVENIENTES: Alto desnivel de subida al comienzo de la ruta.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN

Desde el restaurante del parque recreativo de La Caldera parte la pista forestal de Mamio que en unos novecientos metros me deja en la Choza de Pedro Gil, un área de descanso junto a la cual se cruza el Camino de Candelaria que asciende hacia La Crucita. Hay una fuente pública donde se puede coger agua y varias señalizaciones que nos indican el paso del GR-131 - ETAPA 3 que viene desde el Portillo del Topo por la pista que voy a recorrer junto al
PR-TF-35 y al PR-TF-35.1 que se inicia en Pinolere.
Pista forestal de La Caldera compartiendo recorrido con el GR-131.
El recorrido por la pista es llano y cómodo entre el pinar, donde también crecen algunos Brezos (Erica arborea); en unos minutos encuentro un cruce a la izquierda donde hay algunos Castaños, que ignoro ya que tiene una cadena que prohíbe el paso, a la derecha hay un camino casi inapreciable que sube hasta un antiguo estanque de agua que servía de abasto de agua para alguna finca de cultivo cercana. Sigo el camino junto a un muro de piedra donde crecen Taginastes (Echium virescens) y Amagantes (Cistus symphytifolius) y donde hay alguna señalización del GR y del PR. Después de un kilómetro y cuatrocientos metros encuentro a la derecha el final de la Ruta del Agua, que paso de largo, ya que dicho itinerario empieza unos cien metros mas adelante en la Casa del Agua.
Final de la Ruta del Agua.
La Casa del Agua está junto a la pista y es una antigua edificación de piedra de considerable altura, recientemente restaurada, que se utilizaba para la distribución de las aguas provenientes de las galerías cercanas como la de Los Nacientes, situada a unos 1400 metros de altitud en el Barranco de la Madre. Por un costado hay una rampa protegida por una valla de madera con la señalización del PR que da acceso a unas anchas escaleras que ascienden hasta un paso llano y estrecho entre grandes rocas protegido por vallas de madera, donde crecen Cerrajones (Sonchus acaulis) y abundantes Flores de Mayo (Pericallis tussilaginis) entre un bosque muy tupido de Brezos (Erica arborea) y Pinos Canarios (Pinus canariensis) con sus curiosas barbas (Usnea spp), musgos colgantes que aprovechan su situación en las ramas para captar la humedad del bosque.

Valla de madera protegiendo el sendero en un tramo expuesto.

El sendero llano da paso enseguida a un tramo zigzagueante y en fuerte ascenso compuesto por troncos de madera colocados en forma de escalones, un poco mas adelante se inclina mas y pasa a ser en línea recta, discurriendo junto a una canalización perfectamente mimetizada en el ecosistema. Unos minutos después, un pequeño llano me recibe junto a un gran Pino Canario (Pinus canariensis) que me sirve de descansadero después del duro esfuerzo en la subida.

Escalones de madera al comienzo del recorrido.

Otra valla de madera salva un estrecho paso bastante expuesto hacia el barranco que da paso a otro tramo mas ancho y llano donde hay algunos escalones de piedra; enseguida encuentro un cruce de caminos ignorando seguir de frente, ya que la señalización me lo indica, este sendero se adentra hacia la Galería de los Nacientes que se encuentra en el Barranco de la Madre.

El sendero discurre junto a un antiguo canal.

El sendero que sigo gira bruscamente a la derecha y asciende un pequeño tramo hasta que me encuentre llaneando por un buen trecho, teniendo unas vistas inmejorables del Valle de la Orotava cuando la vegetación me lo permite.

Unos minutos mas adelante, en una inesperada curva a la izquierda del camino bordeada de grandes rocas, encuentro otra barrera de madera asegurando la senda que se vuelve muy expuesta hacia un barranquillo, descendiendo vertiginosamente por escalones de madera bastante resbaladizos para acabar en el cauce y luego ascender por la vertiente contraria por medio de escalones de piedra llegando a llanear de nuevo junto al canal.

De nuevo encuentro otro descenso, esta vez salvado por escalones de piedra que terminan en una construcción hidrológica en ruinas, es un buen lugar para descansar y observar con atención los alrededores, ya que la ruta merece parar en los lugares donde haya construcciones de este tipo para comprender el trabajo que hacían nuestros ancestros para disponer de los recursos imprescindibles como en este caso, el agua.

Construcción hidraúlica junto al sendero (d).

De nuevo una valla de madera en zona expuesta.

El camino discurre a partir de aquí en continuados zigzagueos, repechos y bajadas, en muchas ocasiones resbaladizas; la vegetación consta de sotobosque de Brezos (Erica arborea), Chagorros (Sideritis oroteneriffae), Cruzadillas (Hypericum reflexum) y Bejeques (Aeonium canariense), que crecen entre las grietas de las rocas mas húmedas. Nuevamente otra valla de madera nos acerca al cauce de un pequeño y umbrío barranquillo a través de grandes piedras resbaladizas, donde hay un acueducto de mampostería que transporta el canal de agua y cruzando hacia la otra vertiente, en unos metros, me encuentro otra construcción relacionada también con la hidrología del lugar; en lo alto del barranco puedo ver la imagen espectacular del Roque de la Escalera y entre las rocas del cauce creciendo la Patagallo (Geranium canariense) junto a bastantes Brezos (Erica arborea) y Cerrajones (Sonchus acaulis).

Acueducto y estanque.

Descendiendo el tramo final hacia la Pista de la Caldera.

A partir de aquí el sendero discurre en fuerte descenso y dando infinidad de curvas, algunas bajadas las salvo mediante escalones de madera e ignoro mas adelante un cruce de caminos que se adentra hacia la izquierda donde una señal del PR me lo prohíbe; entre grandes Brezos (Erica arborea) y Fayas (Myrica faya), donde esporádicamente nace algún Acebiño (Ilex canariensis) de gran porte, voy llegando paulatinamente hasta los últimos escalones de piedra que terminan en la pista forestal de La Caldera; una vez aquí me dirijo a la izquierda por dicha pista y comienzo a desandar el recorrido de 2,3 Km. que me separa de este lugar, pasando por el área de descanso de la Choza de Pedro Gil, hasta la zona recreativa de La Caldera, comienzo de la ruta propuesta.



Señalización en Pedro Gil (i); final de la Ruta en la Pista de la Caldera (d.)

© Texto y fotografías de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es
www.andarines.com

3 comentarios:

Ionix dijo...

Bonita tierra, la Orotava tiene siempre ese verdor incomparable.

Anónimo dijo...

Esta ruta es más dura de lo que parece por su elevado desnivel...la hicimos con una niña de 8 años y tardamos 1 hora y diez minutos, y a pesar de estar bastante seco por ser verano ,tenía tramos resbaladizos, por lo menos para la niña.

Flacojarjar dijo...

Felicidades por el blog, hemos hecho la ruta este fin de semana y la verdad es que ha sido dura, con el inconveniente de que habia niebla espesa y no se veía el paisaje; aconsejable ir en dias despejados.....tambien es un camino peligroso en varios puntos y totalmente desaconsejable para ir con niños. un saludo