viernes, 9 de abril de 2010

PAISAJE PROTEGIDO DE IFONCHE - ADEJE


PAISAJE PROTEGIDO DE IFONCHE - ADEJE


FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Adeje.
COMO LLEGAR: En la autopista TF-1, dirección sur hay un cruce hacia el municipio de Arona que toma la carretera TF-28 hasta La Camella, una vez allí se toma la TF-51 hacia al casco urbano de Arona y desde allí tomaremos la misma carretera hacia el Barrio de La Escalona, en al cual encontraremos una desviación por la TF-567 que nos llevará directamente por la Carretera del Hoyo hasta Ifonche.
COMIENZO: En Ifonche.
FINAL: En el Punto de Información y entrada a la Reserva Natural Especial del Barranco del Infierno.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: 5,30 horas.
LONGITUD: Indeterminada.
PROVISIÓN DE AGUA: En un restaurante de Ifonche y en la Fuente de los tres Chorros en Adeje.
LUGARES DE INTERÉS: Paisaje Protegido de Ifonche; Cabecera y vertientes del Barranco del Infierno; Casa y Era de Benítez; Vistas hacia el Roque de Imoque; Boca del Paso con vertiginosas vistas hacia el Valle de Adeje; Sendero empedrado por Roque de las Lajas; Vistas hacia el Roque del Conde; Centro de Información de la Reserva Natural Especial del Barranco del Infierno.
VENTAJAS: Recorrido por paisajes protegidos.
INCONVENIENTES: Ruta mínimamente señalizada.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA





DESCRIPCIÓN

Al final de la carretera de acceso al núcleo de Ifonche, donde hay un restaurante, sigue una pista de tierra que en unos doscientos metros se convierte en un camino ancho rodeado de Amagantes (Cistus symphytifolius) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), justo en el límite del pinar del Parque Natural de Corona Forestal.


Comienzo de la ruta en Ifonche.


Llaneando por el sendero bastante degradado, pasaremos junto a unas huertas de cultivo delimitadas con muros de piedra viva y cruzaremos el cauce del Barranco del Agua, para un poco mas adelante encontrarnos con un cruce a la izquierda que en unos pocos minutos nos llevará a Benítez, un mirador natural frente a una casa de campo donde hay un antigua era y desde donde se divisan unas panorámicas excelentes de la cabecera del Barranco del Infierno, e incluso de la costa en Playa de Las Américas.



De vuelta, entraremos de lleno en el pinar de la Corona Forestal por un precioso y estrecho sendero entre sotobosque de Escobones (Chamaecytisus proliferus), Helechos (Diplazium caudatum) y Jaras (Cistus monspeliensis), ascendiendo suavemente y después de pasar por un pequeño llano, volver a descender intuyendo ya las laderas de la cabecera del Barranco del Infierno formadas por grandes peñascos y donde crecen multitud de Magarzas (Argyranthemum frutescens), Cerrajones (Sonchus canariensis) y Malfuradas (Hypericum glandulosum). En un momento determinado ya tendremos a la vista la ladera norte del barranco bajo el Roque Ajache (1016 m.) y la Montaña Carrasco (1031 m.), pudiendo divisar incluso la cumbre del Roque del Conde (1001 m.) y la casa de Benítez, donde nos asomamos antes para divisar la costa.

Amagante (i) y Malfurada (d).

Roque de Ajache y Montaña Carrasco.
Población de Palomeras junto al sendero (d).

Sigue introduciéndose el sendero entre el pinar descendiendo hasta el cauce del Barranco del Infierno por el Roque de Abinque, llegaremos al propio cauce donde hay un gran desprendimiento de rocas de una de las paredes laterales, en dicha cañada hay multitud de mojones dirigiendo el camino correcto y una vez cruzado éste, subiremos por la vertiente contraria hasta que llaneando por el sendero y acompañado de algunos pinos breados, vislumbraremos una vista espectacular del Roque de Imoque (1107 m.), también veremos el recorrido del camino realizado en la vertiente anterior del barranco.

Por el cauce del Barranco del Infierno (d).

Señal en el camino (i); pino breado junto al sendero (d).


Roque de Imoque desde el camino.


El marcado sendero sigue su curso dentro del pinar, encontrándonos continuas subidas y bajadas, hasta toparnos con una antigua pista forestal en completo desuso, la cual se va estrechando cada vez más para convertirse de nuevo en un camino angosto. En un momento determinado y ya casi saliendo del pinar, encontraremos una precaria señal que indica un cruce de senderos, de frente sigue el camino hacia el caserío de Taucho, el cual divisamos a lo lejos y hacia la izquierda y en descenso señala la dirección correcta hacia Adeje.



Antigua pista forestal (d).


Casas del Aserradero (d).

Seguimos, ya fuera del pinar, por una zona donde casi no hay marcado ningún camino, pasando junto a las Casas del Aserradero, dos antiguas casas de campo cubiertas por la numerosa vegetación. Vuelve a hacer acto de presencia el sendero que desciende vertiginosamente junto a una tubería de hierro entre Tabaibas Amargas (Euphorbia lamarckii), Cerrajones (Sonchus canariensis) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), tendremos que seguir dicha tubería que nos dejará en una zona muy descampada en Lomo las Lajas donde encontraremos una pista agrícola; en un momento determinado hace acto de presencia un pequeño tramo de camino empedrado a la izquierda que nos lleva de nuevo a la pista, la cual seguiremos hasta que se convierta en sendero, de nuevo por un tramo de pinar con sotobosque mayoritariamente de Jaguarzos (Cistus monspeliensis).



Siguiendo el recorrido junto a una tubería (i);
sendero a su paso por Boca del Paso (d).


Panorámica desde Boca del Paso.

De pronto y junto a varias canalizaciones antiguas talladas en la roca, surge un balcón natural en la Boca del Paso con vistas muy vertiginosas sobre el Valle de Adeje y la zona turística de Playa de las Américas en la costa, un magnífico lugar para descansar y observar el bello paisaje que abarca un buen tramo del sur de Tenerife.


Empedrado en Boca del Paso (i);
sendero descendiendo por Roque de las Lajas (d).

El camino desciende ahora empedrado, vertiginoso y zigzagueante por Roque de las Lajas y Roque de la Barca y hacia el cauce del Barranco Chavor, teniendo unas vistas impresionantes del Roque del Conde y más allá del Monumento Natural de Montaña de Guaza. Junto al camino encontramos Tabaibas Amargas (Euphorbia lamarckii); Bejeque Puntero (Aeonium urbicum), Tuneras (Opuntia maxima) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis), a la vez que en los riscos mas inaccesibles crecen multitud de Cardones (Euphorbia canariensis) y Cardoncillos (Ceropegia fusca).



Roque del Conde (d).

Llegando a Los Ratiños el sendero suaviza su desnivel y va discurriendo entre Juagarzos (Cistus monspeliensis) y algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) aislados dejando detrás la magnífica vista de las vueltas del camino que hemos recorrido. Continuamos entre grandes ejemplares de Tabaibas Amargas (Euphorbia lamarckii) y Pencones (Opuntia maxima) por un camino casi perdido, hasta que un poco mas adelante encontraremos los restos de un antiguo camino real bordeado en algunas ocasiones por los restos de un muro de piedra seca, dicho camino nos lleva entre Cardones (Euphorbia canariensis), Balos (Plocama pendula) y Cornicales (Periploca laevigata), convirtiéndose luego en un estrecho y marcado sendero que desciende casi recto hasta Las Toscas, donde hay una pista de tierra que da entrada al pueblo de Adeje.



Roque del Conde desde el sendero.


Llegando a Adeje (i);
mirador en el Centro de Información del Barranco del Infierno (d).


Nos da la bienvenida una gran antena de telecomunicaciones y enseguida una pista de gravilla marcada por muretes de piedra, que nos lleva directamente al final del recorrido donde se encuentra el Centro de Información de la Reserva Natural Especial del Barranco del Infierno, donde hay un mirador hacia el cauce del barranco con un cartel interpretativo del paraje natural. La calle que desciende asfaltada se dirige hacia el casco urbano de Adeje no sin antes pasar por la Fuente de los Tres Chorros, donde se puede abastecer de agua fresca del lugar.


RESERVA NATURAL ESPECIAL
DEL BARRANCO DEL INFIERNO


El Barranco del Infierno es un espacio natural protegido que ocupa unas 1.850 hectáreas y que limita con otros espacios naturales como el Parque Natural de Corona Forestal y el Paisaje Protegido de Ifonche. Su abrupta orografía de grandes escarpes y profundos cauces debidos a la erosión del agua, junto a grandes roques en sus limites como el Roque de Imoque y el Roque del Conde que ofrecen singulares y bellos paisajes, le hacen merecedor de tal distinción; además es reducto de vegetación endémica como el Chagorro (Sideritis infernalis). Actualmente está regulada su visita con el objeto de preservar su ecosistema, consta de un sendero de unos 3,5 kilómetros de recorrido que parte desde la parte alta de Adeje, donde está la Fuente de los Tres Chorros y termina en La Cascada, un salto de agua permanente que cierra el cauce por el norte. La primera parte de este recorrido va por la vertiente sur del barranco donde hay varios miradores panorámicos entre Cardonal–Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia lamarckii), ecosistema característico de la parte árida de la isla; mas arriba el camino desciende suavemente hasta llegar a un puente de mampostería; ya en el cauce el ecosistema cambia para dar paso a un hábitat más húmedo donde los Sauces Canarios (Salix canariensis) y los Castaños (Castanea sativa) dan sombra a diversas especies vegetales y pequeños animales. El último tramo discurre por dicho cauce hasta la Cascada, final del recorrido.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es
www.andarines.com

1 comentario:

Alextremocanario dijo...

imprecionante la ruta, me encanta ese lugar,gracias por segir mostrando esos lugares tan cautivadores