viernes, 20 de febrero de 2009

LAS MORRAS

LAS MORRAS

FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Arafo.
COMIENZO: La Canal Alta.
FINAL: La Canal Alta.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: 2:30 horas.
LONGITUD: 2Km. (Sólo ida).
LUGARES DE INTERÉS: Iglesia de San Juan Degollado. B.I.C. Sitio Histórico de la Esquina de los Carros (s. XVII). B.I.C. Sitio Etnográfico Molino y Lavaderos. Vistas panorámicas del Valle de Güimar.
VENTAJAS: Ruta desconocida y solitaria, con unas vistas inusuales del Valle de Güimar.
INCONVENIENTES: Ruta sin señalizar y un alto desnivel de subida.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

DESCRIPCIÓN

Este itinerario, parte recomendablemente desde la Plaza de San Juan Degollado, ya que es posible desde ese punto, pasar por gran parte de los monumentos históricos señalados en la ficha de la ruta.Ya, en la descripción de la ruta del Barranco de Añavingo describimos el paso por el Lomo de Abarzo hasta encontrarnos la bifurcación para ir hacia Las Morras, donde hay un canal que corta el camino de subida y una piedra de grandes proporciones que nos dará la primera referencia de que estamos en buen camino. El sendero es evidente y está marcado perfectamente entre el pinar, encontrándonos por los alrededores numerosos Brezos (Erica arborea), Jaras (Cistus monspeliensis) y esporádicamente el Mato Risco (Lavandula canariensis). A poca distancia, nos encontraremos con otro canal que atraviesa el camino y que termina, hacia la izquierda, en un registro hidráulico desde donde parte una tubería que atraviesa el Barranco de Las Saletas. Este sitio sirve de natural atalaya hacia el profundo tajo del barranco, compuesto por grandes laderas plagadas de pinos y que se pierde justo debajo del tramo final del grandioso Barranco de las Gambuezas y sobresaliendo y coronando este magnífico paisaje, la cima del Pico del Valle. Hacia el mar se distingue perfectamente la Montaña del Socorro en el Malpaís de Güimar y la parte baja de Arafo, hasta el mar.



Cruce con el sendero hacia el Barranco de Añavingo (i)

Barranco de las Gambuezas.

Pico del Valle y Bco. de las Gambuezas (i).

El itinerario sigue su curso en fuerte ascenso por un zigzagueante camino, que en muchas ocasiones desaparece debajo del pinocho y entre la vegetación. Solo es visible de vez en cuando guiándonos por restos de lavas cordadas o por la disposición de las Jaras y Brezos, e incluso por algunas piedras en forma de poceta, dispuestas ordenadamente cuando se replantó este lugar en los años cincuenta. El paisaje no tiene desperdicio desde aquí; la Corona Forestal limitando con los terrenos de medianías hacia Candelaria y en primer término las Lajas de Cheque y las laderas colindantes del Barranco de Añavingo atestadas de pinos, descienden hasta las cercanías del pueblo. Este sendero no es usado habitualmente por nadie, esporádicamente puede ser visitado por cazadores o por algún avispado caminante del lugar, pero no es frecuente encontrar ningún tipo de persona. Se debe venir con mas frecuencia para intentar recuperarlo y que quede constancia de que existió, ya se sabe que si los caminos no se pisan, al final desaparecen.
Siempre dirección ascendente, el trayecto no tiene pérdida y después de un notable esfuerzo, se llega a lo que parece que fue un paso hacia los altos del Barranco de Añavingo. El recorrido nos propone un descanso en una pequeña zona llana desde donde se divisan las primeras panorámicas de la impresionante mole rocosa de Las Morras. No es recomendable introducirse por el ya que no hay posibilidad de seguir ningún tipo de camino y es peligroso, está invadido por todo tipo de vegetación como Vinagreras (Rumex lunaria), Jaras (Cistus monspeliensis) y Taginastes (Echium giganteum), entre algunos Pinos Canarios (Pinus canariensis) aislados. En lo que parece una curva del imaginario camino nace un pino de forma extraña aplanado y muy ramificado encima de una zona de rocas en forma de columnas prismáticas, mas allá desciende el impresionante Barranco de Añavingo.




Las Morras.

Cueva de Cho Gabriel en Las Morras.
Después de ignorar esta confluencia, se debe seguir unos minutos mas hasta llegar a concluir el recorrido en la base de Las Morras, son dos crestas rocosas, una al lado de la otra, en forma de cúpula que albergan en su cúspide un pequeño pinar inaccesible desde la base. En el pie de una de ellas hay una pequeña cueva de poca profundidad resguardada por un murete de piedras en forma de corral, es el Corral de Chu Gabriel, lugar donde termina el trayecto. Desde Allí las vistas comprenden la totalidad del Valle de Güimar, incluso mas allá de la Ladera de Chafa, en Candelaria, se vislumbra la costa de Santa Cruz y en días muy claros también el Macizo de Anaga. La masa boscosa que hemos atravesado se desplaza bajo nuestros pies hasta terminar en las medianías; la Villa de Arafo se contempla en su totalidad, con sus calles y casas formando un conjunto urbano ordenado; la carretera TF-523 que da acceso al Teide, serpentea entre los términos municipales de Arafo y Candelaria, pasando por Los Loros, Chivisaya, Gorgo, Media Montaña e introduciéndose por último en la masa forestal del Parque Natural de Corona Forestal hasta acabar en la carretera TF-24 de acceso directo al Parque Nacional del Teide.
Delante de la cueva hay un paso que discurre paralelo a la base de una de las cúspides, entre Bejeques (Aeonium arboreum) y Cabezotes (Carlina canariensis) que se dirige hacia el Naciente de Las Morras, un manantial desde donde brota continuamente una pequeña cantidad de agua y que sirve de bebedero para los pájaros, está escondido entre grandes ejemplares de Escobones (Chamaecytisus proliferus). Al otro lado de una gran resbaladera que termina en un barranco, hay un pequeña pared de piedras dispuestas ordenadamente que llama la atención; es el Corral de Los Cambados, el camino hasta él es imposible porque la vegetación hace impracticable el paso. Por encima está el pinar que alberga el antiguo sendero que parte desde Las Arenas y sube hasta la Montaña de Ayosa; antiguamente quizá habría un paso desde el lugar que nos encontramos hasta allí, pero el gran barranco que separa los dos lugares hace muy peligroso ese itinerario, lo cual se desaconseja encarecidamente.

Cueva de Cho Gabriel y sendero por el canal hacia el Bco. de Añavingo

Vegetación característica de pinar húmedo.

La vuelta no tiene otra opción que la de regresar por el mismo sendero, el descenso en este caso es bastante pronunciado y si lo hacemos en verano hay que tomar doble precaución, ya que al estar el pinocho seco, forma una capa resbaladiza sobre el camino y puede dar lugar a inesperados resbalones; en invierno, éste se humedece y se adhiere bien a la superficie, por lo tanto el peligro es menor. La fuerte pendiente se suaviza cuando llegamos al cruce de caminos en el segundo canal que nos topamos a la subida, ahora tomaremos a la izquierda por una senda llana y estrecha al lado de un canal de agua; cincuenta metros mas abajo discurre paralelo el camino que va hacia el Barranco de Añavingo; lleva el mismo recorrido y da las mismas vueltas, la diferencia es que al final está la población mas numerosa de Madroños (Arbutus canariensis) del municipio y porque no decir del Valle de Güimar, un árbol de hoja perenne y tronco de color rojizo y tacto liso que da frutos comestibles en otoño y que su población en las Islas es escasa.
Casi impracticable, un estrecho sendero comunica éste con el de abajo hasta llegar al registro de agua donde termina la tubería que viene sobre el puente desde la Galería de Amance. Solamente nos queda bajar hasta el cauce del Barranco de Añavingo y tomar la pista de tierra que desciende suavemente sin desviarnos en ningún cruce y que pasando por la Galería de Lomo Cambado termina en el mismo lugar desde el cual hemos partido al principio de la ruta.




El final del recorrido en la pista forestal del Bco. de Añavingo.


UN POCO DE HISTORIA

En esta ocasión trataré de explicar un poco la importancia que tuvieron los dos monumentos mas importantes que nos encontraremos en nuestro camino, El Sitio Etnológico de El Molino y Lavaderos y el Sitio Histórico Casa de la Esquina de los Carros, ambos declarados Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Canarias.
La Casa de la Esquina de los Carros, se encuentra en el lugar conocido como Esquina de los Carros, al final de la calle La Libertad, por ser ese el lugar de encuentro, salida y llegada de los carros que comunicaban otras partes de la isla con el pueblo. Data de finales del siglo XVIII y es de arquitectura rural tradicional canaria, luciendo un esplendoroso balcón de madera con una escalera en su costado. En este inmueble se instaló a partir del año 1902 el ilustre periodista y político con tendencias nacionalistas Secundino Delgado.
Referente a El Molino y Lavaderos, ya en la calle Eduardo Curbelo Fariña, es un conjunto arquitectónico que data de 1895 compuesto por tres edificaciones distintas; la primera consta de una arquería de cinco arcos de piedra que soporta el paso de una tubería principal que transporta el agua para mover la maquinaria del antiguo molino. La segunda es un conjunto de chorros para abasto público, que se proveía del agua que había pasado previamente por el molino. La tercera consta de una construcción a una sola planta, con mas de veinte piletas dispuestas en fila y una techumbre formada por dos cubiertas de tejas sobre madera a una sola agua para aprovechar asimismo las aguas pluviales. Todo este conjunto se abastecía de los manantiales surgidos de la galería de Añavingo y la de los Huecos, que eran las que mas daban en el valle en aquella época.
© Fotografías y texto de Francisco Fariña

3 comentarios:

Juanillo dijo...

Tienes un premio por tu excelente trabajo, recógelo en http://senderismogc.blogspot.com/2009/02/nos-han-dado-un-premio-symbelmine.html un saludo y a seguir en la brecha.

Anónimo dijo...

Muy bien explicado!!!

Edo dijo...

En cuanto pueda subo, he pasado por el canal hacia Añavingo, pero no sabía que el camino continuaba hacia arriba. Gracias por la información. Gran trabajo.