martes, 31 de marzo de 2009

PICO ARGUAMA

PICO DE ARGUAMA (742 m.)
Y CUEVA DE HUCHICO O DEL HORNO




FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Candelaria
COMO LLEGAR: Por la carretera TF-252, rebasando el caserío de Igueste y luego subiendo por la Calle la Morrita.
COMIENZO: Una transversal hacia la derecha del camino de los márgenes donde hay un pozo de extracción de agua.
FINAL : Mismo lugar.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: 4 horas (i/v).
LONGITUD: 5 km. aproximadamente (i/v).
PROVISIÓN DE AGUA: En una pequeña plaza antes de la subida por la Calle la Morrita.
LUGARES DE INTERÉS: Centro urbano de Igueste; Paisaje agrícola del Valle de Igueste; Panorámica desde lo alto del Pico de Arguama; Cueva del Horno.
VENTAJAS: Ascender a un lugar considerado sagrado por los antiguos Guanches. Camino poco frecuentado.
INCONVENIENTES: Continuo ascenso y posibilidad de pérdida del camino al no estar señalizado.
TIPO DE RUTA: Senderismo.


DESCRIPCIÓN DE LA RUTA



Camino hacia el pozo de agua y una precaria señal al principio.


A Igueste de Candelaria se llega a través de la carretera TF-252 que parte desde la TF-28 a la altura del cruce de Las Caletillas con la autopista del sur TF-1. La carretera va en continuo ascenso por el núcleo poblacional y pasa por la Plaza de la Santísima Trinidad donde se alza la Iglesia de la Santísima Trinidad, edificada en el año 1796 y que alberga en su interior varias tallas de importancia junto a un bello lienzo de la Santísima Trinidad. Pasada ésta, transitamos la Calle la Morrita que sube en fuerte ascenso hasta dar con el Camino de los Márgenes, que discurre entre el Barranco de Araca y el Barranco del Madroño, los cuales cercan el Alto del Gamonal. La carretera asfaltada discurre entre terrenos de cultivo, mayoritariamente compuestos de vid y árboles frutales. Estamos en los altos de Igueste, zona actualmente agrícola y que desde tiempos de los Guanches se consideraba como un sitio sagrado, donde abundaban santuarios y donde se han encontrado enterramientos y cuevas de habitación de los aborígenes. De hecho el Pico de Arguama, el cual coronaremos, se consideraba como una montaña sagrada y sus alrededores eran lugares donde se agrupaba el ganado que se ofrecía a “Chaxiraxi”, actualmente la Virgen de Candelaria. Subiendo por esta vía encontraremos una bifurcación a la derecha que termina en un pozo de extracción de agua y donde podemos ver en la pared de una huerta una señal de dirección hacia el Pico Arguama y al término de ésta, otra señal que indica hacia la derecha el comienzo del sendero de subida; por los alrededores hay Vinagreras (Rumex lunaria), Jaras (Cistus monspeliensis) y algún Pino Canario (Pinus canariensis) aislado.


El Valle de Igueste y sendero de subida.


El sendero sube zigzagueante por terreno pedregoso dejando atrás preciosas vistas del Valle de Igueste y el Lomo Macho, dentro del Parque Natural de Corona Forestal. A medida que ascendemos, el camino se hace mas estrecho discurriendo entre un risco donde crecen Pinos Canarios (Pinus canariensis) entre las grandes piedras y Escobones (Chamaecytisus proliferus) y por donde nos iremos encontrando algunas señales pintadas en las rocas que indican el camino correcto, en los bordes del sendero crecen Bejeques (Aeonium arboreum), la bonita flor de la Malfurada (Hypericum glandulosum), la Corona de la Reina (Gonospermum fruticosum) y Magarzas (Argyranthemum frutescens), a la vez que pasamos por un tramo de almagre, esto es una superficie de roca porosa de color rojizo que se corresponde con una capa del suelo sobre la cual ha discurrido una colada a altas temperaturas y la ha dejado oculta bajo la superficie. Este espacio da lugar a coronar la primera cima del recorrido bajo un acogedor y panorámico pinar a 749 metros sobre el nivel del mar. A partir de aquí parten dos caminos; uno a la izquierda que asciende por la vertiente norte del Barranco del Madroño y termina en el Alto del Gamonal y el otro a la derecha que desciende por una pequeña degollada que separa la cúspide donde estamos y la otra cima, más expuesta al Valle de Güimar y que se eleva a 742 metros, la cual visitaremos en primer lugar. Hay un marcado sendero entre Tabaibas (Euphorbia mellifera) Y Pencones (Opuntia maxima), que cruza la degollada y que nos lleva en pocos minutos a coronar esta segunda cumbre, donde hay una gran cruz blanca de hierro rodeada de Vinagreras (Rumex lunaria) y Tabaibas (Euphorbia mellifera) y desde la cual tendremos una espectacular panorámica del Valle de Güimar con el Caserío de Igueste en primer término, al igual que del Lomo de la Barca donde se encuentra la llamada Iglesia de los Guanches que se ve en un pequeño llano bajo un solitario Pino Canario (Pinus canariensis). A lo lejos podemos observar la siempre omnipresente Montaña del Socorro en el Malpaís de Güimar, bajo el dominio de la Ladera de Güimar, en la desembocadura del Barranco de Badajoz y en la costa la zona turística de Las Caletillas junto a la Villa mariana de Candelaria, todo ello bien comunicado por la gran recta que forma la autopista del sur TF-1. Buen y tranquilo lugar este para recrearnos en las maravillosas vistas que nos ofrece el paisaje, alejados del bullicio cotidiano de la ciudad.





Panorámicas inmejorables del Valle de Güimar.


De regreso por el mismo camino y llegando al cruce de senderos que nos encontramos al llegar a la primera cima, seguiremos de frente y en fuerte ascenso entre multitud de Pencones (Opuntia maxima) y Jaras (cistus symphytifolius) por la cresta que separa el Barranco del Madroño del Barranco de los Mocanes, siempre pegados a la vertiente norte del primero por un camino en continua subida que se pierde muchas veces y que se adentra muy poco a poco en el pinar que conforma el Parque Natural de Corona Forestal. La vegetación consta mayoritariamente de Jaras (cistus symphytifolius), junto a varios ejemplares aislados de Cruzadillas (Hypericum reflexum), Bejeques (Aeonium arboreum) e incluso alguna Pitera (Agave americana). En pocos minutos pasaremos por una zona donde podremos observar varias bombas volcánicas esparcidas por el suelo (rocas provenientes de erupciones volcánicas que por efecto de la caída son redondeadas) y caminaremos por un tramo de almagre, superficie de terreno también volcánica formado por tosca roja, que da paso unos minutos después a observar varios diques rocosos caídos que a veces cortan el camino, las Malpicas (Carlina salicifolia) y los Cornicales (Periploca laevigata) son la vegetación mas abundante. El camino no está marcado, por lo que conviene ir siempre próximos a la orilla del barranco, con el consiguiente riesgo que esto conlleva, por lo tanto toda precaución es poca aunque no haya peligro porque la verticalidad del barranco en casi todo el recorrido no es muy vertiginosa. Nos podemos asomar al valle en muchos miradores naturales hacia Los Márgenes por donde discurre la Pista de los Márgenes y donde hay preciosas vistas de la Ladera de Chafa y el Barranco de Araca.



Llegando al Parque Natural de Corona Forestal.


Seguidamente pasaremos, siempre en ascenso, por una zona bastante rocosa con grandes piedras basálticas enclavadas en la superficie y por nuestra derecha hay algunas paredes ruinosas de lo que algún día fueron huertas de cultivo, esto nos hará llegar a un pequeño llano entre el pinar coronado por un gran mojón de piedras junto a un mirador natural desde donde se ven bellas panorámicas del valle. Mas adelante y sorteando las grandes rocas entre multitud de Jaras (cistus symphytifolius) llega un momento en que el camino se pierde, dando lugar a una superficie invadida por grandes ejemplares de Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Codesos de Cumbre (adenocarpus foliolosus) hasta encontrarnos en la arista del barranco con un afloramiento rocoso que sobresale de toda la vegetación y que esconde frente a una gran roca la Cueva de Huchico o Cueva del Horno, llamada así porque en su interior hay un pequeño horno de piedra y barro que según dicen algunos es de procedencia Guanche. A la entrada de la cueva nace un gran Pencón (Opuntia maxima) y en los alrededores crecen Jaras (cistus symphytifolius), Taginastes (Echium virescens) y Cerrajas (Sonchus acaulis) y el interior consta de un hueco amplio de unos 8 m2 y una altura de poco mas de 2 metros y el horno está dispuesto en el centro de la pared del fondo. Desde este privilegiado lugar hay unas maravillosas vistas del Valle de Igueste y del Barranco de Araca al igual que de la Ladera de Chafa, sobre la cual se observa el Paraje de la Mesa y el sendero que por el pasa y que desciende zigzagueante hasta el Barranco de Chacorche y que cierra el Valle de Güimar por la parte norte; por el sur se alza la Ladera de Güimar y en la planicie central salta a primera vista la Montaña del Socorro que sobresale en el Malpaís de Güimar. Si nos ponemos en las rocas que hay sobre la entrada de la cueva veremos casi en su totalidad el camino por el cual hemos venido y bajo nuestros pies el acantilado que se alza sobre el Barranco del Madroño.


Cueva de Huchico o Del Horno.



Perfecto sitio éste para un merecido descanso y reponer fuerzas después de la continua subida; la entrada amplia de la cueva es un espectacular balcón donde se puede disfrutar de una maravillosa panorámica y lo escondido del lugar hace que sea poco frecuentado por caminantes ya que el sendero que desciende desde la dorsal hasta la Villa de Candelaria usado por los miles de peregrinos que vienen del norte cada 15 de agosto, está alejado de esta orilla del barranco unos 300 metros. El recorrido de regreso lo realizaremos por los mismos lugares y senderos que nos han traído hasta aquí, no obstante hay infinidad de posibilidades de hacer varios caminos circulares por la zona, como por ejemplo el que desciende desde la pista forestal, distante unos 500 metros, hacia el Camino de los Márgenes o el que proviene desde la dorsal de la isla y es utilizado comúnmente por los peregrinos del norte en sus continuas visitas a la Virgen de Candelaria en la Villa de Candelaria.


(c) Texto y fotografías de Francisco Fariña
Francisco_farina@yahoo.es
www.andarines.com

lunes, 30 de marzo de 2009

CASERÍO DE LAS VEGAS

CASERÍO DE LAS VEGAS



Vista desde la plaza de Ntra. Sra. de la Esperanza

En las medianías del sur de la isla, mas concretamente en Granadilla, se situa un pequeño y pintoresco caserío llamado Las Vegas que fue uno de los primeros asentamientos humanos de dicho municipio. Hay un tramo del que se cree fue el Camino Real del Sur que pasa por dicho caserío y que está muy bien conservado, vale la pena un paseo para admirar los paisajes agrestes y secos del sur recorridos por el camino.






Ayer domingo como el tiempo no daba tregua, me encontré esa zona despejada, aunque a última hora cayeron unas gotas que mas bien fueros agradables.


ALGUNAS FOTOS








(c) Fotos de Francisco Fariña
francisco_farina@yaoo.es
http://www.andarines.com/


lunes, 23 de marzo de 2009

RUTA DE LAS VENTANAS

RUTA DE LAS VENTANAS
CAMINO DE ANOCHEZA – LAS COLORADAS


(Esta ruta entraña un moderado peligro, por lo tanto hay que tomar unas mínimas precauciones como llevar casco, linterna con pilas de repuesto y tener la máxima precaución en zonas expuestas).

FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Güimar.
COMO LLEGAR: Por la carretera TF-28, dirección sur y a la altura del kilómetro 35, unos 500 metros después del Mirador de D. Martín, en el Término Municipal de Güimar.
COMIENZO: En la Pista o Camino de Anocheza, a unos 3 kilómetros del comienzo de la pista.
FINAL : Las Coloradas.
DIFICULTAD: Media.
DURACIÓN: De 4 a 5 horas.
LONGITUD: Entre 6 y 7 kilómetros.
PROVISIÓN DE AGUA: No.
LUGARES DE INTERÉS: Vistas del Valle de Güimar; ecosistema de la Ladera de Güimar; vistas del Barranco de Badajoz, túneles por donde discurre el canal.
VENTAJAS: Impresionantes vistas del Valle de Güimar y del cauce del Barranco de Badajoz; recorrido bastante solitario.
INCONVENIENTES: Camino inestable en algunas ocasiones y sin señalización; el paso de los túneles largos es incómodo por la total oscuridad y por no poder ir caminando erguido; no es una ruta circular, por lo tanto tendremos que hacer una combinación de coches o que nos vayan a recoger al final del recorrido.
TIPO DE RUTA: Senderismo.





Comienzo de la ruta en Anocheza.



DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

La ruta que propongo en esta ocasión recorre parte de los altos del Valle de Güimar dentro del término municipal de Güimar por el Canal de los 1000, denominado así porque está situado a unos 1000 metros de altura sobre el nivel del mar. El recorrido entraña un moderado peligro ya que hay algunos tramos algo expuestos que pueden causar la sensación de vértigo y en muchas ocasiones cruza varios túneles donde se pierde completamente la visión; tampoco hay sendero definido ya que el recorrido es siguiendo la dirección de un canal de agua en desuso y en muchas ocasiones la vegetación lo ha tapado y habrá que desviarse del curso del mismo, por lo tanto antes de iniciar la ruta es conveniente proveerse de un mínimo equipo adicional, como una linterna y un casco de protección para la cabeza.
Comienza este recorrido en el Km 35 de la carretera TF-28; después de pasar por el Mirador de Don martín, se inicia a la derecha y en ascenso, el Camino de Anocheza hoy convertido en una pista agrícola asfaltada aproximadamente unos 3 kilómetros hasta la Morra de Anocheza, a partir de ahí se convierte en una pista forestal que se adentra en el Parque Natural de Corona Forestal y asciende vertiginosamente hasta la Montaña de Izaña. El comienzo de la ruta es en el lugar donde dejaremos aparcado el coche, justo al final del pavimento de asfalto, a partir de ese punto el recorrido ascendente por dicha pista es evidente acompañado de magníficas panorámicas del Valle de Güimar. Cuando lleguemos a una curva donde se alza una gran antena de telecomunicaciones aún faltan unos minutos para llegar a encontrarnos una gran recta en la pista bordeada por grandes abetos, justo al principio de dicha recta comienza un camino de tierra a la derecha donde crecen multitud de Juagarzos (Cistus monspeliensis), Vinagreras (Rumex lunaria), Cornicales (Periploca laevigata) y un pequeño bosque de pinos (Pinus canariensis), junto al camino aparecerá de repente el canal por donde discurre la ruta, justo donde hay una señal que indica la entrada al Parque Natural de Corona Forestal.




Curiosa imagen de una pala mecánica accidentada y salida del primer túnel.



Nos adentramos poco a poco transitando sobre el canal y observando desde otra perspectiva la curiosa imagen del Pico del Valle, que nos llama la atención a los que estamos acostumbrados a verlo siempre desde la Villa de Arafo; éste arropa la zona de Los Pelados y La Dehesa, ambas zonas agrícolas donde se extraen fenomenales vinos. La vegetación por donde vamos andando consta de muchas especies vegetales arbóreas características de zonas altas como el Madroño (Arbutus canariensis), el Brezo (Erica arborea), el Acebiño (Ilex canariensis) y muchas arbustivas, como los Escobones (Chamaecytisus proliferus), los Juagarzos (Cistus monspeliensis) y Follaos (Viburnum rigidum), entre muchas otras.
En un momento determinado, cuando la travesía se estrecha y muchas veces hay que bajar del canal, hay puesto un cable de acero asegurado a la pared del acantilado a la altura de la cintura que nos puede servir para agarrarnos en los tramos mas expuestos y así asegurar nuestro camino. En pocos minutos llegaremos a una imagen muy curiosa; una excavadora vuelta al revés y una señal advirtiendo del riesgo de desprendimientos. Esta extraña imagen corresponde a un incidente que tuvo lugar hace unos años y que provocó un gran desprendimiento debido al movimiento de tierras en los trabajos de una finca particular. Justo al lado de la pala mecánica está la entrada del primer túnel de los múltiples que nos encontraremos a lo largo de toda la ruta; es el momento de equiparnos con el casco y la linterna y en unos 4 minutos lo cruzaremos, la superficie es lisa y estrecha ya que andaremos por dentro de la canalización y la altura en algunas ocasiones dará para ponernos totalmente erguidos. A la salida debemos tener de nuevo mucha precaución, ya que el camino se desvía un poco del canal teniendo que caminar por tramos resbaladizos y expuestos, a la vez que tendremos que sortear mucha vegetación que invade el recorrido. De nuevo otro túnel, esta vez tardaremos unos 3 minutos en atravesarlo y a la salida otro tramo con cierto peligro ya que está bastante expuesto. Entre estos dos tramos de galería podremos ver la Campanilla (Canarina canariensis) acompañada de Zarzas (Rubus ulmifolius), Taginastes (Echium giganteum) y Bejeques (Aeonium arboreum), junto a especies mas comunes como los Escobones (Chamaecytisus proliferus), Cabezotes (Carlina salicifolia) y Cerrajas (Sonchus acaulis), todo ello con las preciosas vistas de las paredes de la vertiente de la ladera y del Valle de Güimar. Después de cruzar otra pequeña galería de apenas 2 minutos de duración, conseguiremos de nuevo volver a caminar sobre el canal, aunque expuesto pero con más seguridad ya que el firme es más compacto. Pasaremos justo por debajo del Paso de las Lajas, en la cabecera de un pequeño barranco que desemboca en el Barranco de Badajoz y que alberga la Galería de Chamoco, para dar paso a otro pasadizo, esta vez con muchas ventanas horadadas en la roca que miran hacia el acantilado que conforma la llamada Ladera de Güimar, observando unas estupendas y vertiginosas panorámicas del cauce del Barranco de Badajoz y del Barrio de San Juan.




Una vista diferente del Pico del Valle y David haciéndole fotos.

Adalberto, Anibal y Francis dentro del segundo túnel.



De nuevo caminaremos sobre el canal al aire libre y nos encontraremos una doble canalización que desciende bruscamente hacia el barranco, es una desviación del canal que en su día llevó agua para los cultivos de los alrededores del Barranco de Badajoz, zona eminentemente agrícola; durante este tramo expuesto y un poco delicado veremos Brezos (Erica arborea), Cabezotes (Carlina salicifolia) y Cruzadillas (Hypericum reflexum), hasta alcanzar un lugar donde nos tendremos que bajar del canal y caminar pegado a él ya que hay numerosos Bejeques (Aeonium arboreum) que obstruyen el paso por el mismo. Nuevamente un tramo expuesto que puede causar un poco de vértigo y que termina en otro pequeño túnel compuesto de varias ventanas, para salir de éste rápidamente y encontrarnos con una nueva galería, la cual tardaremos unos 5 minutos en cruzar; al salir de la misma se descuelga por el acantilado un precioso y tupido cauce de un nuevo barranco que desemboca en el Barranco de Badajoz.




El Barranco de Badajoz, vista panorámica del cauce hacia la costa y la Ladera de Güimar sobre nuestras cabezas.



Encontraremos restos abandonados de un rail de hierro en un lugar donde las vistas hacia el Valle de Güimar son impresionantes y del acantilado que conforma la cabecera del Barranco de Badajoz, por el entorno podremos ver la Bencomia de Risco (Bencomia brachystachya), Taginastes (Echium giganteum), Cruzadillas (Hypericum reflexum), Rosalillos (Pterocephalus dumetorus) y en los sitios mas umbríos la Hiedra Canaria (Hedera canariensis), el Culantrillo (Adianthum capillus-veneris) y el Helecho de Monte (Diplazium caudatum). Otros dos túneles seguidos que tardaremos unos 10 minutos en superar nos dejarán en uno de los momentos más espectaculares de la ruta; desde el final de la segunda galería y teniendo extrema precaución ya que el canal está roto, tendremos la impresionante pared rocosa que se alza unos 200 metros sobre los túneles y que desciende muy vertiginosamente hacia el Barranco de Badajoz, es un acantilado llamado la Fuga de los 4 Reales, totalmente vertical de forma semicircular y donde se vislumbran el resto de huecos por los cuales pasa el canal de recorrido de nuestra ruta. En este lugar, cuenta una leyenda Guanche, se despeño el Mencey Añaterve, hijo del Mencey Acaymo, Rey del Menceyato de Güimar, arrepentido de rendirse ante el conquistador Alonso Fernández de Lugo.






Primeras imágenes llegando a La Fuga de los Cuatro Reales.





El canal horadado en el acantilado.




Seguiremos la travesía por la conducción atravesando este espectacular lugar y teniendo cada pocos metros un hueco por donde vamos distinguiendo el camino recorrido y al mismo tiempo regocijándonos de las vertiginosas vistas del valle y de los acantilados que lo forman. Al final hay un espacio un poco más amplio donde podemos hacer un pequeño descanso antes de adentrarnos en el penúltimo pasadizo que cruzaremos en unos 15 minutos. Después de atravesarlo llegaremos a otro tramo muy expuesto ya que bajo nuestros pies se extiende el auténtico cauce del Barranco de Badajoz, teniendo desde aquí unas vistas espectaculares del mismo; el canal de paso está roto, por lo tanto debemos extremar las precauciones. El lugar está cubierto de Vinagreras (Rumex lunaria), Brezos (Erica arborea) y Taginastes (Echium giganteum) y por encima de nuestras cabezas se alza un enorme risco que se origina en lo alto de la Ladera de Güimar ya en la Corona Forestal de la isla. En unos pocos metros está la entrada al último de los túneles que tenemos que superar, hay una tubería de plástico que está dentro de la canalización y que se pierde ascendiendo por el cauce del barranco, pasando primero por el primer salto preparado para el descenso integral del Barranco de Badajoz; siguiendo ese tubo podríamos descubrir una variante de la ruta que estamos haciendo y que pasa por el llamado Pico Chico y desciende hasta La Hidro, pero nuestros pasos deben llevarnos a atravesar dicho túnel, tardando en ello unos 15 minutos. Al salir de éste nos encontraremos el cauce del Barranco del Agua y bajo el sendero un salto de unos 15 metros de altura que alberga en su base la Galería del Aculadero, a nuestra izquierda hay un mal camino ascendente que lleva a los cuartos de habitación donde se alojaban y donde guardaban el material de trabajo los jornaleros de dicha galería.


El Canal de los Mil en dirección hacia Las Coloradas.


Pista de Las Coloradas con el Pico del Valle de fondo.




A partir de aquí el recorrido se hace cómodamente sobre el canal, aunque en algunas ocasiones tendremos que salirnos de él y caminar a su lado ya que en muchos tramos está totalmente invadido por la vegetación y en algunos otros, roto. Durante el recorrido, entre el pinar y bordeado mayoritariamente por Brezos (Erica arborea), Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Juagarzos (Cistus monspeliensis), tendremos una magníficas vistas de la Ladera de Güimar y del Barranco del Agua, así como, ya llegando a El Reventón, del Pico del Valle y La Dehesa, zona especialmente agrícola y perteneciente al municipio de Güimar. Después de 1,2 kilómetros de recorrido totalmente llano llegaremos a una pequeña planicie donde comienza una pista agrícola en fuerte descenso bordeada de numerosos Madroños (Arbutus canariensis), árbol de gran belleza el cual se caracteriza por tener un tronco liso y de color rojizo y de frutos comestibles, éstos están acompañados de Brezos (Erica arborea) y Taginastes (Echium giganteum), es la Pista de Las Coloradas que desciende en fuerte pendiente por terreno muy resbaladizo e irregular. Seguiremos dicha pista, la cual discurre entre pinar compuesto de Pinos Canarios (Pinus canariensis) con sotobosque de Brezos (Erica arborea) y Amagantes (Cistus symphytifolius) y desde la cual podemos apreciar, en los claros del bosque, preciosas vistas del Valle de Güimar. Después de 1,3 kilómetros de recorrido descendente llegaremos a una bifurcación que se desvía hacia la derecha, la cual ignoraremos y continuaremos hacia la izquierda, en esta ocasión por terreno llano, hasta que unos 500 metros mas adelante daremos por terminada la ruta en el comienzo del pavimento asfaltado, a partir de aquí la pista desciende por terreno agrícola que termina el en Barrio de la Hoya y es conveniente haber previsto el final teniendo un coche esperándonos en este lugar.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es
http://www.andarines.com/







GALERÍA DE FOTOS
(Pincha sobre ellas para verlas en su tamaño original)


El Pico del Valle y señalización de peligro.


Por el Canal de los Mil hacia Las Coloradas y detalle del interior de uno de los túneles.
El interior de uno de los túneles y esperando a reunirse el grupo para entrar en el siguiente.




Fruto del Madroño (Arbutus canariensis), flor de la Campanilla (Canarina canariensis) y un Cabezote (Carlina salicifolia).

La preciosa Morgallana (Ranunculus cortusifolius) y la Palomera (Pericallis lanata).