lunes, 13 de abril de 2009

BARRANCO DE AÑAVINGO

BARRANCO DE AÑAVINGO



Yo siempre he dicho que viviendo y siendo de Arafo hay que ir por lo menos una vez en la vida al Barranco de Añavingo o como lo conocemos muchos de aquí el Barranco de Las Madres, seguramente haciendo alusión a las numerosas galerías de agua existentes en su cauce; dice un dicho popular arafero que el que prueba el agua de Añavingo no se va jamás de Arafo. Yo por mi parte suelo ir por su bello sendero, como mínimo una vez cada año, a recrearme en las enormes paredes que te envuelven y que te llevan casi a un mundo perdido, a sus encantos vegetales y a su historia impregnada en cada rincón. Cada vez que voy disfruto mirando sus altas paredes y no me canso de hacer siempre las mismas fotos, aunque luego cuando llegas a casa viéndolas descubres siempre algo nuevo en ellas. También me regocijo observando su variada vegetación compuesta de un ecosistema casi único y que en la primavera está en su máximo esplendor y me complazco visitando a San Agustinito y pidiéndole siempre salud para mi y los míos, y disfruto reviviendo leyendas antiguas que siempre nos han contado los mayores del pueblo como lo es la historia del misterio de San Agustín; y todo esto si vas en buena compañía se disfruta doblemente.
El sendero del Barranco de Añavingo con un poco de voluntad política y muy poco dinero se puede acondicionar y dejarlo en sus máximas condiciones de uso para araferos y visitantes, se trata de arreglarlo y dotarlo con unas mínimas infraestructuras como son la limpieza y mantenimiento de su original recorrido hasta las escaleras de piedra, limpieza y acabado del entorno del santuario de San Agustín, limpieza y cuidado de la casa de los jornaleros de las galerías para su visita y señalética en cada punto de interés del recorrido, así como en el principio y final del mismo. Todo ello complementado con folletos ilustrativos que se repartieran en los puntos de mas afluencia de personas y un gran panel informativo en el comienzo del recorrido para advertir al visitante de lo que se va a encontrar. Todo esto con un mínimo presupuesto que perfectamente puede afrontar cualquier estamento público que tenga interés.


Santuario de San Agustín

Las enormes paredes del barranco se elevan a mas de 300 metros.
Por el cauce del barranco.


A la izquierda la Cheirolophus metlesicsii en peligro de extinción y endémica del barranco y una abeja polinizando la flor del Amagante (Cistus symphytifolius)



© Texto y fotografías de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es
http://www.andarines.com/

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