martes, 28 de abril de 2009

FASNIA - GÜIMAR

FASNIA – GÜIMAR
(POR EL CAMINO REAL DEL SUR)



FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Fasnia y Güimar.
COMO LLEGAR: Al punto de partida en el centro urbano de Fasnia se llega por la Carretera TF-620 desde la autopista TF-1.
COMIENZO: Plaza de la Constitución en Fasnia.
FINAL : Plaza de San Pedro en Güimar.
DIFICULTAD: Media - Baja.
DURACIÓN: 6 - 7 horas.
LONGITUD: 14,5 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: En alguna acequia de las zonas de cultivo se puede encontrar agua no potable para refrescarse y en la carretera general del sur a la altura de Pájara hay un bar de carretera.
LUGARES DE INTERÉS: Casco urbano de Fasnia, Monumento Natural de Barranco de Herques, Ruinas de la Ermita de San José, Montaña de Béñamo, Paisaje agrícola y rural de El Escobonal, Acueducto de Lomo de Mena, Iglesia de La Medida, Empedrado en el sendero cruzando la Ladera de Güimar,
Panorámica del Valle de Güimar, Iglesia de San Pedro y casco histórico de Güimar.
VENTAJAS: Óptima señalización en el término municipal de Güimar.
INCONVENIENTES: Mucho recorrido por pistas agrícolas y asfaltadas que se han construido sobre el antiguo Camino Real.
TIPO DE RUTA: Senderismo.


DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

El punto de partida de esta histórica ruta lo tomaremos en la Iglesia Parroquial de San Joaquín, situada en el centro urbano de Fasnia en la Plaza de la Constitución. Junto a la plaza desciende la carretera TF-620 que es la vía de acceso al municipio desde la autopista del sur TF-1. Caminaremos por ella unos 300 metros hasta encontrarnos un desvío a la izquierda, el cual tomaremos y a los 50 metros encontramos otra vez a la izquierda un antiguo camino que se dirige en descenso y por medio de tierras de cultivo, donde hay una antigua canalización sobre varias pilastras de piedra de tosca y por restos de empedrado, hacia Lomo Tabares, donde se emplaza el actual campo de fútbol. Seguiremos junto a esta instalación por vía asfaltada y en ascenso, desviándonos luego hacia la derecha por una pista agrícola de tierra, cruzaremos el Barranco del Volcán, desde donde tenemos una bella panorámica del Caserío del Camino Real en primer plano, con casas hechas al mas puro estilo tradicional canario y al fondo la silueta del Volcán de Fasnia, montaña de culto religioso de los Guanches, cuya cima alberga la Ermita de la Virgen de los Dolores.


Restos del antiguo empedrado saliendo del término municipal de Fasnia.
Barranco de Herques, frontera natural
entre Fasnia y Güimar.
Seguimos la pista unos 500 metros entre bancales de cultivo donde hay alguna casa de campo, que discurre por Morra de Tónate, hasta llegar de nuevo a otra vía de asfalto, por la cual caminaremos unos 150 metros, dejándola detrás junto a una charca de agua, en el Lomo de la Ovejera. A partir de aquí entraremos en un tramo del antiguo Camino Real que se dirige hacia el Barranco de Herques; el firme es bastante irregular sobre una superficie de tosca y bordeado por un murete de piedra del mismo material, crecen en toda su extensión Balos (Plocama pendula) y Tabaibas (Euphorbia antropurpurea), llegando incluso a cubrir el camino en algunos puntos. Poco a poco nos vamos acercando al borde del Barranco de Herques y observamos como el sendero desciende por la vertiente sur en zigzagueante descenso entre Jaras (Cistus monspeliensis), Bejeques (Aeonium ciliatum) y Balos (Plocama pendula). Frente a nosotros se nos presenta la vista impresionante del camino de subida por la vertiente norte. Seguimos bajando por firme compuesto de restos de lo que fue un precioso empedrado hasta llegar a la cuenca propiamente dicha del barranco, justo donde hay un saltadero impracticable cauce abajo. La vegetación consta en el fondo del barranco de un precioso Cardonal – Tabaibal (Euphorbia canariensis-Euphorbia antropurpurea) acompañado de Vinagreras (Rumex lunaria) y Balos (Plocama pendula), ecosistema característico de los barrancos del sur de la isla.
Ahora comienza el ascenso por el marcado camino y con él cambiaremos de jurisdicción, ya que el barranco es la delimitación natural entre los municipios de Fasnia y Güimar, por lo tanto hemos salido del primero y nos estaremos incorporando al de Güimar. Lo primero que nos encontramos al llegar a la cima de la vertiente del barranco es una señal indicadora de Paisaje Protegido; el Barranco de Herques está catalogado como Monumento Natural, es un paisaje protegido de unas 152 hectáreas y es una de las cuencas mas largas y profundas de la isla, naciendo en las proximidades de Izaña y desembocando en la costa, en la Playa de Topuerque. Tiene unas características geológicas exclusivas que le hacen albergar un ecosistema florístico casi único, gracias a sus abruptas y altas paredes. También tiene su importancia etnográfica, ya que se han encontrado multitud de cuevas y yacimientos Guanches, una de las mas importantes es la que se relata en la descripción del historiador y escritor canario José de Viera y Clavijo en 1770, que dice haber descubierto uno de los enterramientos aborígenes mas importantes de la historia de Canarias; la Cueva de las Mil Momias, cuyo relato es apasionante y que según cuenta dice algo así como: (“... La cueva, aunque de una entrada sumamente difícil, es en lo interior alta, capaz y acompañada de algunos nichos abiertos en la peña. Está en un cerro muy escarpado del barranco de Herques, entre Arico y Güímar, en el país de Abona, y tan llena de momias, que no se contaron menos de mil ...”).



Señalización a la salida del Barranco de Herques.
Lo que queda de la antigua ermita de San José.
Después de encontrarnos la señal indicadora del barranco, nos encontraremos otra, que pertenece al magnífico trabajo de señalización por parte del Ayuntamiento de Güimar de este Camino Real a su paso por el municipio, encontrándonos en adelante y en varios puntos de interés, indicaciones que hacen del recorrido un auténtico acopio de información. Seguimos el camino por una pista agrícola de tierra con altibajos de poca importancia, pasando junto a multitud de bancales de cultivo, donde la piedra de tosca blanca es la protagonista visual del entorno. Pasaremos junto a la base de Montaña Béñamo, un cono volcánico a 390 metros de altitud, que albergó un tagoror Guanche en su cumbre, lugar de reunión de los aborígenes para tratar asuntos importantes de sus comunidades.
Paisaje agrícola de medianías.
El camino sigue, esta vez asfaltado y en línea recta, por la Hoya del Tagoro, resguardado entre las paredes lineales de piedra de las huertas plantadas en su mayoría de árboles frutales y parras; a los bordes del camino crecen Vinagreras (Rumex lunaria), Incienso (Artemisia canariensis) y Tabaibas (Euphorbia antropurpurea). Sobre un pequeño cerro rodeado de bancales se alza la silueta de las ruinas de la antigua Ermita de San José, edificada en el año 1745 y derruida por un temporal en 1927; sólo se conservan algunos restos de los muros laterales donde se ha colocado una cruz y un altar de madera sobre un piso del mismo material y rodeado todo el espacio con un muro de piedra de cantera para conservar el lugar. Frente a la entrada de este espacio histórico sigue el camino y continúa asfaltado entre huertas de cultivo hasta cruzarse con la carretera TF-617 que viene desde El Tablado, en la costa; cruzaremos ésta y seguimos de frente hasta encontrarnos con una nueva pista de tierra, donde hay un pozo de extracción de agua, que salva el Barranco de Achacay. En la otra vertiente sigue el recorrido paralelo y ascendente por el borde del barranco y en un momento dado hay una señalización que nos indica hacia la derecha el camino correcto; siguiendo éste y unos 250 metros después, cruzaremos el Barranco de la Rosa; a partir de aquí el recorrido discurre por el paraje de El Escobonal, que va paralelo a la carretera general del sur por un paisaje agrícola de medianías, alternando unas veces pistas rurales y asfaltadas otras. Todo este tramo se hace un poco confuso, ya que hay muchos núcleos dispersos de población, por lo cual debemos tener muy en cuenta las indicaciones que en algunos cruces hay colocada, como ejemplo están señalados lugares como El Salto, el Camino Montaña de Abajo y un camposanto en el Lomo de las Gallineras.
Acueducto de Lomo de Mena.
Mas adelante encontraremos uno de los pocos tramos que conserva el empedrado original del camino, atravesando el Barranco Balandra, el cual nos llevará, mediante una pista agrícola asfaltada, al Lomo del Bueno y más adelante, por el camino Caseta de Abajo, transitaremos por el núcleo de Lomo de Mena donde pasaremos junto al Acueducto de Lomo de Mena, obra hidráulica del siglo XX que se construyó con el fin de transportar el agua desde el Valle de Güimar hasta Fasnia, pasando por El Escobonal. Seguidamente el camino serpentea paralelo a la carretera general del sur por el Camino de la Montaña pasando por numerosos terrenos agrícolas con núcleos dispersos de población, cruzaremos el Barranco de los Martínez que nos llevará al Camino de la Rabona y mediante una pronunciada cuesta arriba, desembocaremos en una calle que asciende directamente hasta la Iglesia de La Medida que está bajo la advocación de San Antonio de Padua, la cual alberga en su interior un curioso retablo contemporáneo. Podemos hacerle una visita, ya que dista del punto en el que nos encontramos unos 150 metros y descansar en la pintoresca Plaza de San Antonio, luego tenemos que regresar al Camino de la Rabona para seguir con el recorrido correcto.
El camino a su paso por Montaña Béñamo.
Detalle del camino y señalización permanente a lo largo del mismo.

Después de esta pequeña parada desandaremos nuestros pasos hasta retomar el camino anterior y seguir por una pista asfaltada, hasta encontrarnos con una imprecisa desviación hacia la derecha que es un pequeño tramo original que desciende en forma de sendero y que cien metros mas adelante se vuelve a convertir en otra vía asfaltada que discurre paralela a la Carretera General del Sur y que converge aproximadamente en el Km. 31 de dicha vía. A partir de aquí y en dirección norte, caminaremos 1 kilómetro con suma precaución por la citada carretera por el lugar conocido como Pájara, hasta encontrarnos con una desviación señalizada y a la izquierda que asciende por la vertiente norte del Barranco de Afoche; es un marcado y empedrado sendero que remonta entre Tabaibas (Euphorbia antropurpurea), Bejeques (Aeonium ciliatum), Mato Risco (Lavandula canariensis) y alguna Pitera (Agave americana) y desemboca en el Camino de Anocheza que asciende asfaltado hasta la Montaña de Izaña. Cruzando este camino nos adentramos unos 500 metros por el Lomo de Alta Vista recorriendo una pista de tierra que poco a poco se irá transformando en un estrecho sendero rodeado de huertas de cultivo abandonadas y cubiertas de Vinagreras (Rumex lunaria), Piteras (Agave americana), Incienso (Artemisia canariensis) y mucha vegetación invasora.
Ascenso hacia la Ladera de Güimar.
En un determinado momento nos toparemos con una señal indicadora del comienzo del Parque Natural de Corona Forestal; está situada junto al sendero y en el borde de la Ladera de Güimar que cae vertiginosamente hacia el fondo del Valle de Güimar y que cierra éste por la parte sur. La vista es una de las mejores panorámicas que se tiene del valle, ya que abarca la totalidad de éste, distinguiéndose la amplia llanura cubierta de cultivos que abarca hasta el cauce del Barranco de Badajoz y hacia la costa, terminando a la altura de la autopista TF-1. Es de destacar el espectáculo grotesco de los grandes socavones formados por la extracción de áridos; éstos han sido consecuencia de una mala gestión del terreno por parte de las autoridades y de un abuso por parte de las empresas implicadas en los trabajos y que han dejado a los agricultores y propietarios de las fincas como las auténticas víctimas de éste daño ecológico, considerado por la mayoría de la población como el mayor desastre ecológico de Canarias. Por fin, y gracias a las gestiones del actual gobierno local, se ha acabado con la extracción, pero ahora falta un plan de recuperación del terreno que seguro llevará mucho tiempo en regenerar.
Descenso desde la Ladera de Güimar y tramo final
hacia el Centro Urbano de Güimar.

El sendero desciende integrado en la ladera y discurre vertiginosamente dibujando dos grandes tramos en zigzag, conserva el antiguo empedrado en magníficas condiciones y está bordeado mayoritariamente por Tabaibas (Euphorbia antropurpurea) y Vinagreras (Rumex lunaria). Al llegar a la carretera general de sur, cruzaremos ésta y seguiremos por el evidente camino real que sigue en acusado descenso, encontrándonos en algunos lugares unos bancos de piedra hechos a modo de descansaderos. El sendero se convierte de repente en pista asfaltada que comienza junto a unas casas y que bordeada de un muro de piedra, sigue unos 800 metros por Llano Grande, hasta llegar a una desviación a la derecha que es un pequeño tramo empedrado y que nos lleva, después de unos 600 metros, a cruzar el Barranco de Fregenal, donde encontraremos de nuevo un pequeño trayecto empedrado al salir de él. Ya sólo nos queda desembocar en la carretera TF-61 que viene desde el Puertito de Güimar y una vez ahí tomar la Calle La Laguna que confluye con la Calle San Pedro Abajo, ésta última nos llevará en sentido ascendente hasta la Iglesia de San Pedro en la Plaza de San Pedro, dando así fin al recorrido.
Cerca podemos visitar el edificio del ayuntamiento, una construcción de 1649 que fue primero convento de los dominicos y luego, en 1838 pasó a ser sede del ayuntamiento hasta la actualidad. Junto a él está la Iglesia de Santo Domingo y la Plaza del Ayuntamiento, formando todo el conjunto un espacio muy pintoresco rodeado del centro administrativo y social de la ciudad.
La Iglesia de San Pedro es un edificio del siglo XVIII compuesta de tres naves y cerrada con una gran puerta y contrapuerta de madera de riga, albergando en su interior la imagen del patrón de la ciudad, San Pedro y otra imagen de la Virgen del Socorro, muy venerada en el lugar y llevada en romería cada 7 de septiembre hasta la Playa del Socorro. Asimismo hay varios retablos en las paredes laterales que contienen diversas imágenes de gran belleza, así como el Altar Mayor de plata y varias obras pictóricas de principios del siglo XX.
En los alrededores hay muchos comercios, restaurantes, lugares para la cultura, como la céntrica Fonda Medina, y el ocio en Pirámides de Güimar, e incluso lugares de hospedaje de tipo rural Casona Santo Domingo, que hacen de esta ciudad un lugar tranquilo y receptivo con los visitantes.


© Texto y fotografías de Francisco Fariña
www.andarines.com
francisco_farina@yahoo.es


jueves, 23 de abril de 2009

RUTA DEL AGUA


SAN JUAN - CABECERA DEL BARRANCO DE BADAJOZ
POR LA RUTA DEL AGUA


FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Güimar
COMO LLEGAR: En la carretera TF-28, dentro del municipio de Güimar, después de cruzar el Puente de Guaza hay una subida a la derecha señalizada como Barrio de San Juan.
COMIENZO: Plaza de San Juan.
FINAL : Plaza de San Juan.
DIFICULTAD: Media-Alta.
DURACIÓN: 3 horas.
LONGITUD: 2,5 kilómetros aproximadamente.
PROVISIÓN DE AGUA: En el canal que pasa junto a La Hidro.
LUGARES DE INTERÉS: Ruta del Agua (autoguiada); La Hidro; Bosques de Madroños (Arbutus canariensis); Panorámicas del Valle de Güimar.
VENTAJAS: Ruta señalizada y autoguiada hasta La Hidro.
INCONVENIENTES: Peligrosidad por vértigo en el final y fuerte desnivel.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

DESCRIPCIÓN

A la Ciudad de Güimar se accede por la carretera TF-61 en el enlace de la autopista TF-1 del Puertito de Güimar; esta carretera que va directamente al centro urbano nos llevará a la calle Obispo Pérez Cáceres, la cual tomaremos a la izquierda hasta encontrarnos con el Puente de Guaza en el barrio del mismo nombre; una vez allí, en la carretera TF-28 estaremos atentos enseguida a una desviación a la derecha que en fuerte subida nos dejaría en cinco minutos en el Barrio de San Juan.
A partir de este barrio se fundó lo que es hoy la Ciudad de Güimar, cuando en el siglo XVI se instaló una industria azucarera en el lugar aprovechando la abundancia de agua que brindaban tanto el Barranco de Badajoz como el Barranco del Río. En la misma época, por el año 1534, ya que la población fue aumentando alrededor de esta zona próspera, se construyó la primitiva Ermita de San Juan, reconstruida en el siglo XVIII después de ser destruida por una fuerte tormenta, en su interior hay importantes obras de arte como un retablo barroco del siglo XVIII y varios murales con escenas de San Juan Bautista; en el exterior llama la atención el escudo de armas de la familia Fonseca, fundador de la misma, sobre el pórtico de la entrada. Al otro lado de la plaza hay un pequeño calvario con una imagen de un Cristo Negro, escultura donada por un predicador de La Laguna en el siglo XIX y que no debe dejarse de visitar.

Camino de Los Hurones e Iglesia de San Juan.

La ruta comienza al lado de la Plaza de San Juan, por donde sube en fuerte ascenso el Camino de los Hurones, es una pista agrícola asfaltada que pasa por multitud de huertas de cultivo con pequeños cuartos de aperos. Los habitantes de este barrio tienen la agricultura muy arraigada debido a que esta zona fue en su día muy fértil ya que tanto el Barranco de Badajoz como el Barranco del Río o también llamado Barranco del Agua, llevaban un continuo fluir de agua que era aprovechada para tal fin. El asfalto se termina unos ciento cincuenta metros mas arriba, el cual se convierte en un bonito sendero cercado de cuantiosa vegetación como Cruzadillas (Hypericum reflexum), Vinagreras (Rumex lunaria), Magarzas (Argyranthemum foeniculaceum), Incienso (Artemisia canariensis) y la bonita y espectacular Palomera (Senecio heritieri).

Poste indicativo de la Ruta del Agua y Barranco del Agua.

Hay un poste indicativo que señala la denominación de la ruta como “Ruta del Agua”, un sendero autoguiado que el ayuntamiento de Güimar ha tenido a bien recuperar para el disfrute de los propios del lugar y de visitantes foráneos. Esta primera señal nos informa para que reparemos en las atarjeas que se usaban antiguamente para canalizar el agua, estaban hechas a mano y labradas sobre piedra pómez o pumita, un material poroso, muy ligero y fácil de labrar. Seguidamente pasaremos junto a varios almendros y llegaremos en unos minutos al segundo punto de interés de la ruta; un gran estanque excavado en la roca porosa construido a mitad del siglo XX que almacenaba el agua de las escorrentías y la distribuía a los diferentes consumidores.
El sendero sigue ascendiendo entre Magarzas (Argyranthemum foeniculaceum), Cerrajas (Sonchus acaulis) y Verodes (Aeonium ciliatum), estos últimos crecen abundantemente entre las piedras de las paredes de las huertas. Cruzamos un pequeño barranquillo bordeado de varios Pencones (Opuntia maxima), donde la humedad hace que crezcan multitud de Cañas, éstas tenían usos agrícolas varios como por ejemplo el de alzar las viñas para que no estuviesen por el suelo. Este es el tercer punto de interés señalizado con su correspondiente indicación; también hay un pequeño estanque que sirve para distribuir las aguas a los diferentes puntos de regadío.
Unos escalones ascienden al lado de una antigua atarjea que bordea el sendero, al igual que una canalización que cruza éste y alcanza mas adelante un complejo hidráulico formado por varias construcciones que albergan en su interior los aforímetros, medidores del caudal del agua que pasa por las diferentes canalizaciones. Por los alrededores hay una gran Vinagrera (Rumex lunaria), Incienso (Artemisia canariensis), varios ejemplares de Codesos (Adenocarpus foliolosus), algún Pino Canario (Pinus canariensis) aislado, Mato Risco (Lavandula canariensis) y Jaras (Cistus symphytifolius). A la derecha parte un sendero que ignoraremos y que en fuerte bajada por unos escalones termina en una pista en el cauce del Barranco del Agua que a su vez finaliza en el Barrio de la Hoya. Un poco mas arriba y señalizada con un poste indicativo con el número cuatro, está la Tanquilla de los Hurones, principal depósito de confluencia y distribución de toda el agua de las galerías del Barranco de Badajoz y del Barranco del Agua. Nos encontraremos durante el recorrido varios pilotes a modo de recordatorio de la “Ruta del Agua”; pasaremos por un terreno cultivado donde hay un estanque de forma circular, después de éste el camino desemboca en una estrecha carretera asfaltada que en fuerte ascenso termina en La Hidro junto a un gran Pino Canario (Pinus canariensis), edificación emblemática para los habitantes de la Ciudad de Güimar, que consta de una antigua estación hidroeléctrica, construida en 1924 y que abastecía de electricidad a la Ciudad y algunos de sus barrios; su funcionamiento consistía en captar toda el agua de las numerosas galerías horadadas en los barrancos de Badajoz y del Agua y transformarla mediante un generador en energía eléctrica, para después ser aprovechada para el consumo humano y el regadío de las medianías; este lugar también está señalizado con un poste indicativo con el número cinco.

La Hidro bajo el Pico Chico y Pico Grande.

A partir de aquí hay dos alternativas; un sendero a la derecha que bordea por una de las laderas del Barranco del Agua y que pasa por un bosque de Laurisilva compuesto de Follaos (Viburnum rigidum), Granadillos (Hypericum canariense), multitud de Palomeras (Senecio heritieri) y Mato Risco (Lavandula canariensis) y que termina en el canal de la Ruta de las Ventanas un itinerario que penetra por el risco mediante túneles y que pasa por la vertiginosa Fuga de los Cuatro Reales. La otra opción es a la izquierda y discurre por un canal que tiene su final en el cauce del Barranco de Badajoz antes de pasar por el Pozo de los Ciruelos. Nuestra elección, y tercera alternativa, es seguir ascendiendo, esta vez por un tramo de vía empedrada donde la vegetación es exuberante compuesta de Palomeras (Senecio heritieri), Cerrajas (Sonchus acaulis) Magarzas (Argyranthemum gracile) y Bejeques (Aeonium ciliatum), hasta llegar a un trecho llano donde crecen grandes Eucaliptos (Eucalyptus sp.), es aquí donde evitaremos seguir la pista de la derecha que termina en unas colmenas y tomaremos un inapreciable sendero a la izquierda que discurre junto a una gran tubería alzada sobre grandes postes que servía de transporte del agua de las galerías y que se interna en el pinar.


Sigue el camino empedrado hacia el Pico Chico.

Un pinar espeso con un sotobosque compuesto mayoritariamente de Brezos (Erica arborea) y Jaras (Cistus symphytifolius) acompaña el camino en fuerte y zigzagueante ascenso, entre un canal por la derecha y la tubería por el lado contrario. Algún Madroño (Arbutus canariensis) también hace aparición, hasta llegar a un registro hidráulico desde donde las primeras panorámicas del Valle de Güimar se hacen notar; en primer término los riscos de la Ladera de Güimar se precipitan hacia el cauce del Barranco de Badajoz; en la costa predomina la imagen de la Montaña del Socorro y sobre el océano un precioso mar de nubes deja entrever la isla de Gran Canaria. Sigue progresando con un gran desnivel el marcado camino entre el pinar dentro del Parque Natural de Corona Forestal; el microclima que se genera en estos pequeños valles formados por los cauces de los profundos barrancos y los grandes escarpes, unido a la gran riqueza hídrica, hace que se establezca un ecosistema vegetal casi único, formado por bosques mas o menos frondosos de Laurisilva y por numerosas poblaciones de Madroños (Arbutus canariensis), Escobones (Spartocytisus filipes) y otras especies vegetales como Acebiños (Ilex canariensis) y Fayas (Myrica faya), unidos a especies arbustivas con inflorescencias espectaculares como la Palomera (Senecio heritieri), la Cerraja (Sonchus acaulis) y los Taginastes (Echium virescens).



La Fuga de los Cuatro Reales y la Ladera de Güimar.

Más adelante nos encontramos una subida con un desnivel muy acusado y una bifurcación a la derecha que ignoraremos y que llanea por donde se pierde una gruesa tubería de agua, a la izquierda se alza un gran Pino Canario (Pinus canariensis) con dos troncos gemelos. El fuerte ascenso en este tramo hace que la ruta se torne algo fatigosa ya que la pendiente es mayor que la que hemos recorrido anteriormente. Nos queda un pequeño tramo hasta llegar a unos antiguos depósitos de agua en un pequeño collado despejado de pinar, no obstante la vegetación es muy abundante habiendo entre Madroños (Arbutus canariensis) y Escobones (Spartocytisus filipes), infinidad de Cabezotes (Carlina canariensis), Vinagreras (Rumex lunaria), grandes y espectaculares Taginastes (Echium virescens), Cornicales (Periploca laevigata), Bejeques (Aeonium ciliatum) y un sinfín de especies vegetales características de las cabeceras de los barrancos húmedos. A la izquierda hay un paso sobre el acantilado que bordea éste y que se alza varios cientos de metros sobre el Barranco de Badajoz; muchísima precaución hay que tener al estar por esta zona ya que el vacío del acantilado está muy próximo. La gran panorámica del valle es espectacular; en primer término la Fuga de los Cuatro Reales, lugar desde donde dicen se arrojó el Mencey Añaterve arrepentido de haber hecho un pacto con el conquistador Alonso Fernández de Lugo; mas allá se ve la Ladera de Güimar, que junto a la Fuga es lugar donde crece la Jarilla de Agache (Helianthemum Teneriffae), actualmente especie catalogada en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como “en peligro de extinción”. La Ladera se observa desde su punto de nacimiento en Izaña, a más de 2.000 metros de altitud, hasta perderse en la costa junto al Malpaís de Güimar; sus escarpes forman profundos tajos y vertientes que caen vertiginosamente hasta el cauce del Barranco de Badajoz. A la izquierda y a lo lejos, la Ladera de Chafa que cierra el Valle de Güimar por el noreste y más allá, en la lejanía, se distingue perfectamente la silueta del Macizo de Anaga.




Cabecera del Barranco de Badajoz.


Aunque la ruta propuesta termine aquí, el sendero sigue su curso adentrándose de nuevo en el pinar pasando por el collado que está entre el Barranco del Corral de las Ovejas y el Barranco el Rinconcito, para llegar después de cruzar el monte, a la Hoya del Mal Abrigo, donde hay un antiguo refugio, junto a la Fuente del Mal Abrigo. Muy cerca está el Roque del Mal Abrigo, ya en la carretera dorsal TF-24 y también está el Observatorio Astronómico del Teide, perteneciente al Instituto de Astrofísica de Canarias.
El regreso, después de estar un buen rato oteando el paisaje y recreándose en las numerosas especies vegetales, lo haremos por el mismo sendero, esta vez en bajada y a veces de fuerte desnivel, aunque al llegar a La Hidro, podremos tomar la carretera asfaltada que en una media hora nos dejará en el Barrio de San Juan, punto de partida del itinerario.

Flora al borde del camino.



© Texto y fotografías de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es
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UN POCO DE HISTORIA

LA DATA DEL VALLE DE GÜÍMAR

Se considera como inicio del repoblamiento europeo el 27 de febrero de 1500., cuando Alfonso Fernández de Lugo concede una data a Blasino y Juan Felipe Inglesco de Plombino, con la condición de que en el plazo de cuatro años construyan un ingenio azucarero en San Juan de Güimar.
Durante estos cuatro años preparan la tierra, con grandes gastos y esfuerzos, plantan cañas, vides y frutales. Fabrican el ingenio con molinos y edificios, abren caminos y canalizan las aguas. Sin embargo necesitan que Fernández de Lugo les otorgue otros seis meses de plazo.
En julio de 1504, Alonso de Lugo queda satisfecho de lo edificado y plantado por los titulares del ingenio.
En 1512 Giraldin toma el arrendamiento del ingenio y tierras. La labor de este florentino fue muy importante por el largo tiempo que estuvo bajo su administración, y por las mejoras y ampliaciones que realiza. Aunque los beneficios parece que fueron escasos.
La economía del ingenio no mejoraba y en 1532 el propietario, que en este momento era el hijo de Francisco de Vargas, presionaba a Giraldin por el pago del tributo. Como solución se le da poder a Giraldin para que en las tierras del heredamiento que estaban sembradas de cañas se plantaran de viñas y otros árboles frutales. La viña coexiste con el cultivo de la caña desde los primeros momentos de la conquista, pero será ahora cuando las vides experimenten un cierto auge en algunas islas, y supone el reconocimiento del hundimiento del negocio del azúcar, y un interés por el vino, que será el producto de exportación en los años siguientes.
En 1556 Pedro de Alarcón compra el ingenio. Una de las primeras acciones que realizó fue el desalojo de algunas familias guanches, esencialmente ganaderos que ocupaban cuevas en Guaza. Esto muestra el drama del derrumbe de las estructuras sociales y económicas de la sociedad aborigen. Expresan el cambio del uso de las tierras del valle: el paso de la actividad ganadera a una utilidad agrícola.
En 1568 Pedro de Alarcón muere y deja la administración de la hacienda a su mujer Argenta de Franquis, y encarga que el heredamiento no fuera dividido. El primer problema que encontró Argenta de Franquis fue la falta de dinero, el rendimiento del ingenio se había reducido y no alcazaba para los salarios o para pagar los censos. En esta época se evidencia la ruina del negocio azucarero y la bancarrota de la hacienda que ocasiona un despoblamiento de la zona a lo que contribuye las epidemias de esos años, una recesión que no se recupera hasta la primera década del siglo siguiente.
Las infraestructuras principales del ingenio de San Juan de Güímar eran un molino de cañas movido por agua, una casa de prensas, una casa de calderas, un gran salón para purgar los panes de azúcar, un molino de cereales con dos piedras, dos estanques, aposentos para los trabajadores y esclavos, cuadras para los animales, todo esto en torno a la Ermita de San Juan.
La orografía de la zona dificultaba las comunicaciones por vía terrestre, por eso al principio de la actividad azucarera, el embarque de la producción del ingenio se hacía por el Puerto de Güímar, así como la salida de otras producciones agrícolas del valle. Los puertos de destino eran los del Mediterráneo español e italiano: Valencia, Barcelona, Génova, y los de Amberes, Rouen, etc.

© Texto de Laura Fariña Fariña.



lunes, 20 de abril de 2009

MALPAÍS DE GÜIMAR

MALPAÍS DE GÜIMAR


FICHA TÉCNICA

TÉRMINO MUNICIPAL: Güimar.
COMO LLEGAR: Desde la autopista TF-1 coger el desvío hacia El Puertito por la carretera TF-61, una vez allí dirigirse a la plaza principal.
COMIENZO: Final de la calle Edelmira Pérez Campos.
FINAL: Mismo lugar.
DIFICULTAD: Baja.
DURACIÓN: 3 horas.
LONGITUD: 6,5 Km.
LUGARES DE INTERÉS: Zona turística de El Puertito; Las Salinas; Punta de la Cruz; Montaña Grande; Morras del Corcho; Cardonal-Tabaibal.
VENTAJAS: Sendero señalizado en un paraje protegido.
INCONVENIENTES: En verano pueden haber temperaturas muy elevadas.
TIPO DE RUTA: Senderismo.



DESCRIPCIÓN

En plena costa suroeste de Tenerife se encuentra el El Malpaís de Güímar, perteneciente a la ciudad de Güímar de unos 15 mil habitantes, situada en el sureste de la Isla y limitando con Arafo. Es una localidad eminentemente agrícola y de mucha riqueza hidrológica debido a la cantidad de galerías de agua que se encuentran dentro de sus límites. Fue, y sigue siendo, una ciudad muy importante, ya que incluía uno de los grandes Menceyatos (demarcaciones territoriales) de Tenerife, siendo uno de los más importantes a la hora de la conquista de las Islas por el Adelantado ya que es sus costas (las costas de Chimisay) apareció la Virgen de Candelaria y los Guanches tenían reminiscencias cristianas por ese hecho. Hay varios edificios históricos y de mucha importancia en la ciudad, como lo son el Convento de Dominicos construido a partir del año 1649, que albergó también la primera escuela pública del municipio y que desde el año 1838 hasta la actualidad, se encuentra el Ayuntamiento. Anexa al Convento está la Iglesia de Santo Domingo, del siglo XVII que fue construida para acoger a la imagen de la Virgen de Candelaria. La Iglesia de San Pedro Apóstol construida en 1621, de tres naves y donde está la imagen de la Virgen del Socorro fechada en 1630. Cabe destacar también la Cueva de Chinguaro, lugar de residencia del Mencey Acaymo, recientemente restaurada. Es interesante la visita al Barrio de San Juan por tener una ermita de 1534 que alberga el único Cristo Negro de la isla, e incluso de Canarias.


Plaza de El Puertito y panel informativo al comienzo de la ruta.


Desde la zona turística de El Puertito parte el camino hacia el El Malpaís de Güímar, al final de la calle Edelmira Pérez Campos comienza una corta pista de tierra que se va estrechando gradualmente hasta llegar a las últimas casas–cueva que allí se asientan, estamos en la Punta de Los Canarios y en unos minutos llegaremos a un gran mojón a la derecha del sendero pintado de blanco, inmediatamente después hay una pequeña playa de arena negra llamada Playa de La Arenita; al otro lado del sendero y entre el mar de lava sobresale un gran llano de arena, llama la atención unos muros hechos de piedra volcánica a modo de refugio para acampar. Un poco mas adelante, en una pequeña entrada del mar, hay una población bastante abundante de la lechuga de mar (Astydamia latifolia), a la izquierda del camino se pueden ver pequeños jameos, que son oquedades de los numerosos tubos volcánicos que recorren el subsuelo de la zona y alguna entrada a minúsculas cuevas volcánicas.


Por el Sendero Litoral.

Siguiendo el camino pedregoso, se llega a la Punta del Pedrón, donde están Las Salinas, una arcaica construcción muy sencilla que antiguamente se usaba para obtener sal mediante la evaporación del agua de mar estancada en estos depósitos.
El sendero que estamos recorriendo se llama Sendero de la Mar y está dentro de la Reserva Natural Especial del Malpaís de Güimar, de 290 hectáreas, declarado así en el año 1987 y teniendo la protección de área de sensibilidad ecológica en toda su extensión. Es por ello que al caminar por este paraje hay que tener especial cuidado de no desviarnos en ningún caso del sendero delimitado para su visita. No se puede dejar de observar el punto culminante del espacio protegido, que es Montaña Grande, de 276 metros de altura, también llamada Montaña del Socorro dada la proximidad al Caserío del mismo nombre. Es un gran cono volcánico formado por la acumulación de piroclástos procedentes de su erupción y que ha dado lugar a un gran mar de lava (malpaís) que discurre hasta la costa por donde estamos caminando. En su cota máxima hay un cráter de unos 300 metros de diámetro y 50 de profundidad y en su base sur emergen dos pequeños conos llamados Morras del Corcho, desde donde hay unas vistas espectaculares del malpaís.


Vistas desde Montaña de la Mar.

Seguimos el recorrido por la costa, encontrándonos otra pequeña playa con algo curioso, son residuos de asfalto en forma de bolas del tamaño un poco más pequeño que el de una pelota de tenis, hay cientos y dan un aspecto curioso a la costa. El piche es aquí lo que en Galicia es el chapapote, residuos de petróleo que traen las corrientes marinas a las costas debido a la limpieza que hacen los barcos en alta mar, estas formas redondeadas se deben a la erosión del mar contra la costa. Un poco más adelante se encuentran unas rocas en plena orilla del mar en forma de puente natural, es curioso imaginar como la lava candente desembocó en el mar enfriándose y esculpiendo diferentes y curiosas formas. El camino ahora es en subida con firme terroso y de piedras sueltas, a la derecha hay una bifurcación que ignoraremos y que lleva a la base del acantilado de Punta de la Cruz, donde hay una especie de repisa en forma más o menos llana que sirve de recinto a los pescadores. El sendero está bordeado de tabaibas dulces (Euphorbia balsamifera) y algunos cardones (Euphorbia canariensis), éstos mas escasos a esta altitud; cuando se llega a la cima del acantilado, un corto camino termina en el mirador Montaña de la Mar desde donde hay unas panorámicas increíbles de casi la totalidad del paraje; hay un panel informativo y se puede observar a lo lejos el Barrio del Puertito, punto de partida de la ruta y en el extremo contrario el Caserío del Socorro, aldea histórica donde todos los años, el 7 de septiembre, la Virgen del Socorro parte de la Iglesia de San Pedro en Güimar y hace su recorrido por una senda histórica declarada en 1990 Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Canarias; el Camino del Socorro, el cual se conoce como la romería más antigua de toda Canarias y que rememora la aparición de la Virgen a los Guanches en las playas de Chimisay. Este camino ha sido amenazado varias veces por el progreso ya que el Polígono Industrial de Güimar lo ha cortado en un punto cercano a Montaña Grande, pero los habitantes de Güimar han peleado duramente por conservarlo y hasta hora lo han conseguido.



Sendero hacia Montaña Grande.

Seguidamente y después de salvar una pequeña cañada encontraremos una señal de madera que delimita el parque natural y otra indicando dos direcciones posibles, una y hacia la derecha que es el sendero que va hacia el caserío del Socorro y otra a la izquierda, que es el que tomaremos y, antes de llegar a Punta de los Altillos, va dirección a Montaña Grande; las tabaibas amargas (Euphorbia broussonetii) hacen su aparición junto con los cardoncillos (ceropegia fusca), éstos últimos destacados por sus formas curiosas; también es de destacar grandes ejemplares de cardones (Euphorbia canariensis), el sendero es pendiente y algo pedregoso pero enseguida se llega a una zona llana y con la senda bien definida y delimitada por una fila de piedras, mas adelante se vuelve algo arenoso, son arenas que vienen traídas por el viento de la costa de las playas del Socorro, mas adelante hay una valla de hierro que hay que cruzar y justo a su izquierda sube el camino, esta vez pedregoso y bordeado de Aulagas (Launaea Arborescens) y Magarzas (Argyranthemum gracile), a la derecha hay varios bancales de antiguos cultivos abandonados con atarjeas rotas y algún pequeño tanque para almacenar agua.



Recorriendo las faldas de las Morras del Corcho.


Unos minutos después se llega a otro cruce; a la derecha el camino rodeado de Balos (Plocama pendula) va bordeando las faldas de Montaña Grande y le da un rodeo completo, incluso hay una desviación para subir al cráter de ésta, aunque es desaconsejable por la erosión humana a la que se ve sometida. El recorrido lo haremos hacia la derecha, pasando por el Mirador de Las Morras del Corcho, desde donde se ve una panorámica espectacular de toda la costa y donde hay otro panel informativo que explica las características del lugar. El recorrido es a partir de aquí llano y de firme arenoso, pudiendo ser minimamente dificultoso el paso debido a la arena; vamos recorriendo las faldas de las Morras del Corcho entre Balos (Plocama pendula) y Aulagas (Launaea Arborescens), son dos conos volcánicos anexos a Montaña Grande de unas alturas de entre los 160 y 180 metros en cuyas laderas de color rojizo también crecen numerosos Balos (Plocama pendula). Mas adelante nos encontramos otra bifurcación; de frente seguiríamos la ruta que bordea toda la Montaña Grande, pasando por el Camino Histórico del Socorro; si hubiésemos decidido hacerla desde el cruce anterior, hubiésemos llegado a este punto, por lo tanto ignoraremos esta opción y tomaremos dirección izquierda y en un suave descenso entre multitud de gramíneas. El recorrido pasa por diferentes tipos de superficie, al principio el camino es arenoso y bordeado de Balos y Aulagas, luego pasaremos por un precioso Cardonal-Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia broussonetii) por la zona llamada Samarines hasta que mas adelante y ya casi llegando al final, el sendero se vuelve muy pedregoso que a veces puede llegar a ser muy incómodo de transitar y por último se llega al mismo camino en la Punta de los Canarios que fue punto de partida del recorrido donde hay un panel informativo que explica las características del lugar.



Grandes ejemplares de Cardones camino hacia El Puertito de regreso.

Existen en los puntos de información turística de la ciudad de Güimar varios folletos que indican rutas a seguir en este paraje natural; una ruta geológica que explica la formación volcánica de Montaña Grande y Morras del Corcho, otra biológica que enseña el ecosistema del paraje, una histórica que recorre el antiguo Camino del Socorro por donde pasa la Romería mas antigua de Canarias, así como los lugares de aprovechamiento agrícola y demás recursos naturales como la fabricación de sal. Por último hay una ruta litoral que recorre toda la costa y comunica la zona turística de El Puertito con el Caserío del Socorro.



© Fotografías y texto de Francisco Fariña
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