miércoles, 14 de julio de 2010

BARRANCO DE LOS COCHINOS

DESCENSO DEL BARRANCO
DE LOS COCHINOS

El fin de semana pasado volvimos al impresionante Barranco de los Cochinos; un descenso muy bonito, tranquilo y divertido. El barranco se caracteriza por ser uno de los pocos cursos de agua permanente que hay en la isla, con un ecosistema único y una verticalidad en sus paredes que impresiona desde su interior.



El acceso por un canal pasa por algunas casas del Caserío de Cuevas Negras,
en el Barranco de Cuevas negras.



Las cascadas de agua son de poca altura.



Al final del descenso está el agua canalizada.
© Fotografías de Francisco Fariña
Francisco_farina@yahoo.es
www.andarines.com

miércoles, 7 de julio de 2010

ARICO EL NUEVO - EL CONTADOR


PR-TF-86.2 Y PR-TF-86.3
ARICO EL NUEVO - EL CONTADOR
(POR LA SABINITA)

FICHA DE LA RUTA

TÉRMINO MUNICIPAL: Arico.
COMO LLEGAR: En el cruce de El Poris, en la autopista TF-1, comienza la carretera TF-625 que da acceso a Arico Viejo, una vez en la TF-28, en el kilómetro 55, está la Calle Nuestra Señora de la Luz que da acceso al centro urbano de Arico el Nuevo y con él a la Plaza Benítez de Lugo.
COMIENZO: En la Plaza Benítez de Lugo, donde está la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz.
FINAL : En el mismo lugar.
DIFICULTAD: Media-Alta.
DURACIÓN: 9 horas.
LONGITUD: Aproximadamente 23,5 Km.
PROVISIÓN DE AGUA: Fuente pública de El Chorro; Área recreativa de El Contador.
LUGARES DE INTERÉS: Conjunto Histórico de Arico el Nuevo; Fuente Pública el Chorro; Núcleo urbano de La Sabinita; Barranco de las Hiedras; Lomo de Tamadaya; Era de los Borges; Horno y Casa de Tamadaya; Pinar de Arico; Casas de El Contador.
VENTAJAS: Sendero señalizado como PR-TF-86.2 y la alternativa PR-TF-86.3 que pasa por La Sabinita.
INCONVENIENTES: Recorrido por asfalto hasta el final de La Sabinita.
TIPO DE RUTA: Senderismo.

CARTOGRAFÍA


DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

En el bello Centro urbano del Conjunto Histórico de Arico el Nuevo, fundado en el siglo XVIII, se encuentra la pintoresca Plaza Benítez de Lugo, desde donde parte la Calle Nuestra Señora de la Luz en dirección ascendente junto a varias casas señoriales de la época. En unos doscientos metros llegaremos al final de dicha calle donde se alza una gran cruz de piedra y por donde discurre la carretera TF-28, cruzando ésta sigue ascendiendo la Calle el Molino, la cual conserva un precioso empedrado bordeado por altos muros de piedra de tosca. Mas adelante sigue el ascenso por la Calle la Degollada por firme asfaltado y pasaremos junto a la Fuente del Chorro, una antigua fuente de abasto con varios lavaderos. En un momento determinado, donde hay una curva cerrada a la izquierda, nos desviaremos hacia la derecha por donde sube un sendero estrecho también empedrado, donde hay un poste con señalización del PR; a la derecha está señalizado el PR-TF-86.2 hacia El Contador por el Lomo de Tamadaya, este camino lo utilizaremos para la vuelta; tomaremos de frente por el PR-TF-86.3 hacia El Contador pasando por La Sabinita.

Calle El Molino.
Fuente del Chorro (i); señalización hacia La Sabinita (d).
Señalización saliendo de Arico el Nuevo.

El sendero discurre entre muros de huertas de cultivo y una casa, donde crecen multitud de Pencones (Opuntia maxima) y Vinagreras (Rumex lunaria), junto a Tabaibas (Euphorbia lamarckii) y Bejeques (Aeonium arboreum) con vistas panorámicas hacia las cumbres de Arico y el Barranco de las Hiedras, el cual cruzaremos mas arriba. Asciende zigzagueante con firme de tierra junto a una tubería y a una antigua atarjea excavada en el suelo, transformándose en terreno de tosca dura mas adelante, donde crecen algunos Balos (Plocama pendula) y pasando junto a unas huertas de cultivo. Al llegar a la carretera de acceso a La Sabinita no nos queda otro remedio que recorrerla, pasando por el centro del caserío junto a una plaza y luego ascendiendo por la Calle el Castillo al lado de una pequeña Ermita y junto a una también pequeña plaza por la Calle las Paredes. Saldremos del casco urbano y nos adentramos en zona agrícola por el Lomo de los Algarrobos, siempre siguiendo la señalización del PR, hasta que una indicación nos obliga a tomar hacia la derecha por una pista de tierra, entre Inciensos (Artemisia thuscula), Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y escasos Escobones (Chamaecytisus proliferus), junto a algún Pino Canario (Pinus canariensis) aislado.

Casa de Tamadaya (i).

Sendero hacia el cauce del Barranco de las Hiedras (d).

En pocos metros encontraremos una desviación a la derecha que se aleja de la pista y que desciende por un estrecho sendero a un pequeño barranquillo por unos escalones de piedra, que luego asciende entre muros de piedra seca por firme compacto y que termina en una loma que es la vertiente sur del Barranco de Las Hiedras. El sendero discurre paralelo a esa vertiente, bajando paulatinamente por firme de tierra hacia el cauce del barranco, teniendo unas vistas magníficas de la costa de Arico y del Lomo de Tamadaya, donde podremos divisar la Casa de Tamadaya en lo alto, crecen por los alrededores algún Codeso (Adenocarpus foliolosus), Escobones (Chamaecytisus proliferus), Chagorros (Sideritis soluta) y Flores de Mayo (Pericallis tussilaginis). Llega un momento en que el camino comienza a bajar bruscamente y en continuo zigzagueo, esta vez con firme empedrado y entre vegetación característica del lugar, como Cornicales (Periploca laevigata), Tabaibas (Euphorbia lamarckii) y Jaguarzos (Cistus monspeliensis); por el cauce del barranco discurre una pista de tierra que es el acceso a la Galería de Tamadaya situada bajo el Salto de las Hiedras.

Sendero desembocando en el cauce
del Bco. de las Hiedras.

Caminamos ascendiendo unos metros por dicha pista hasta que encontremos una desviación a la derecha junto a una gran roca que transcurre por otra pista en desuso y donde se encuentra otro desvío a la izquierda que es el Paso del Palo, el sendero de ascenso hacia el Lomo de Tamadaya, que marcha muy estrecho y sinuoso entre Cardonal-Tabaibal (Euphorbia canariensis y Euphorbia lamarckii) por firme empedrado, al final llegaremos a la Era de los Borges, situada junto al camino que sube por el Lomo de Tamadaya; este será el punto en que termina el PR-TF-86.3 y donde enlazaremos con el PR-TF-86.2 que nos llevará en ascenso hasta El Contador, que dista aún ocho kilómetros.


Señalización en la Era de Borges (i); Lomo de Tamadaya (d).


Era de Borges.

Con absoluta seguridad, este cruce de caminos tenía antiguamente mucha vida ya que era paso obligado de los habitantes de Arico, así como del Caserío de la Sabinita, hacia las cumbres para su aprovechamiento forestal, como recogida de leña, pinocho, etc.; así como por los trabajadores de las galerías cercanas; la era, las huertas colindantes, la cercana Fuente de Barranco Seco y la Casa de Tamadaya, donde también hay un horno, son pruebas fehacientes de lo dicho. Por firme compacto y por un sendero ampliamente marcado donde un pino solitario hace de guía, seguimos el ascenso bajo la Morra Negra, donde es inevitable el paso entre las Huertas de la Morra Negra y el barranco que fluye a nuestra derecha, llegando después a un brusco ascenso y con él a llanear suavemente sobre una loma que da paso luego a un tramo de camino sobre un afloramiento rocoso. Mas adelante pasaremos junto a un muro en forma de pared delimitadora de otras huertas de cultivo abandonadas donde el firme del sendero es muy pedregoso e inmediatamente nos encontraremos junto a la Fuente de Barranco seco, un hueco a la derecha del camino bajo la Morra de los Colorados que contiene agua que brota de un manantial natural.


Hacia las cumbres de Arico.


Lomo de Tamadaya desde las cumbres de Arico.

A partir de aquí, el sendero se desvía a la derecha y sigue en continuo ascenso hasta encontrarnos con un cruce de caminos que desciende hacia Las Heritas, lo ignoraremos y seguimos de frente con intención de cruzar el Barranco del Cedro, donde otra bifurcación hacia la derecha nos llevaría a una pista forestal; evadiendo dicho cruce, seguimos de frente entre el pinar y con fuerte desnivel de subida donde los restos del empedrado del camino nos hacen llegar hasta un canal que lleva agua y que se aleja hacia el Barranco de Tamadaya.


Señalización de PR.


Llegando al canal.

Cruzamos dicho canal y seguimos ascendiendo por el marcado y zigzagueante camino bajo un escaso pinar, hasta que nos encontremos con unos muros de piedra pertenecientes a las Huertas de los Colorados, las rodearemos entre Amagantes (Cistus symphytifolius), Jaguarzos (Cistus monspeliensis) y Corazoncillos (Lotus campylocladus), estos últimos poblando las paredes de la finca; enseguida y entre el pobre pinar, nos toparemos con la Casa de Don Ramón, un antiguo refugio medio ruinoso situado junto al sendero y que nos servirá para una merecida pausa. El sendero sigue su marcado ascenso, esta vez el pinar es un poco mas denso y lo acompaña un sotobosque de Brezos (Erica arborea), en varias ocasiones la vegetación nos deja ver el fabuloso paisaje del Valle de Tamadaya que se desplaza hacia la parte baja de Arico y la costa sur de la isla, donde destaca Montaña Roja (173 m.), en la costa de Granadilla.


Roques de Tamadaya (i);
laderas del Barranco de las Hiedras (d).

Llega un momento en que el camino asciende bruscamente y en línea recta con fuerte desnivel, después de pasar por un tramo algo más llano, discurre bajo una enorme pared rocosa y se dirige hacia el Lomo del Guincho; una vez hayamos hecho un último esfuerzo por unos cuantos escalones de piedra, junto a una gran roca, tendremos la mayor parte del camino realizado y pasaremos a caminar entre repechos de poca importancia y continuos zigzagueos. Podemos disfrutar desde este lugar la impresionante imagen del profundo Barranco de Tamadaya con su vertiente sur formada por una pared rocosa limpia de vegetación donde sólo crecen algunos pinos desafiando la increíble altura; el cauce de este barranco está formado por dos cuencas separadas por un afloramiento rocoso donde destacan los llamados Roques de Tamadaya y el Peñón de Achacay (1081 m.), y que mas adelante se convierte en el Barranco de las Hiedras, suavizando su profundo cauce a su paso junto al Lomo de Tamadaya. Entre continuos repechos y bajadas que hace el camino, llegaremos a la cabecera del barranco, donde la senda lo cruza con firme empedrado y subiendo por la vertiente contraria nos cruzaremos con una tubería que baja en línea recta proveniente de la Galería de las Llaves, situada a unos 1650 metros de altitud en el mismo barranco.

Cabecera del Barranco de las Hiedras (i);
el PR conectando con el Barranco de los Albarderos (d).

Mas tarde llegaremos a una pista forestal, la cruzaremos para luego internarnos mediante la senda en el cauce del Barranco de los Albarderos, donde una rampa protegida por una valla de madera, nos dejará en la misma pista forestal que nos encontramos anteriormente y que recorreremos en ascenso unos cien metros hasta encontrarnos un desvío a la izquierda donde una señal del PR nos indica la dirección hacia El Contador y la distancia de 1,2 Km. Sigue el sendero ascendiendo sinuoso hasta que unos minutos después nos encontremos bajando por unos escalones tallados en el suelo hacia el Barranco Madre del Agua, desde esta parte del camino llanearemos un buen tramo y ya divisaremos las Casas del Contador, un antiguo y pintoresco caserío formado por no más de ocho casas, situado en la antesala de las cumbres de Arico y junto al parque recreativo.


Casas del Contador (d).


Vistas de Gran Canaria desde El Contador (i).

Al cruzar el barranco subiremos hacia la loma donde se encuentra el caserío, cruzamos el Camino de la Era, que conecta esta parte de la aldea con dos casas mas abajo, y entraremos al parque recreativo por una pista de asfalto hasta el núcleo principal, donde podremos descansar y aprovisionarnos de agua en sus instalaciones para el camino de vuelta que comenzaremos desde este punto; también aquí tendremos la posibilidad de conectar con el PR-TF-86 que desciende por Ortiz hacia la Villa de Arico.




Horno y Casa de Tamadaya.

Partiendo desde el parque recreativo de El Contador comenzaremos a descender junto a las Casas del Contador, por el mismo camino recorrido que nos llevará, después de unos ocho kilómetros, hasta la Era de los Borges, lugar de cruce de senderos por donde llegamos desde La Sabinita por el PR-TF-86.3 y cruzando el Barranco de las Hiedras. Estando junto a la era, seguiremos descendiendo por el PR-TF-86.2 dirección a Arico el Nuevo, distante unos dos kilómetros y medio según indica la señalización. La senda está marcada por un murete de piedra seca a nuestra derecha y pasa junto a la Casa de Tamadaya, una antigua edificación en desuso de dos plantas, con suelo y vigas de madera de tea y que está rematada con otro cuarto destinado a la cocina y un aljibe que aún contiene agua; también hay un horno en buen estado de conservación y varias canalizaciones y pequeños depósitos de agua excavados en el suelo de los alrededores.
Pinar después de la Casa de Tamadaya
de regreso a Arico el Nuevo.
Aguililla (i); Bejeque Puntero (d).
Pasando de largo la casa, el sendero sigue su curso con firme compacto y marcado, entre Jaguarzos (Cistus monspeliensis), Incienso (Artemisia thuscula) y Tabaibas (Euphorbia lamarckii), pudiendo también apreciar en los bordes del camino, Matoriscos (Lavandula canariensis) y Magarzas (Argyranthemum frutescens) junto a algunos pinos muy pequeños y aislados; el recorrido de una antigua atarjea hecha de tosca de la zona nos recuerda que esta fue una zona próspera en cuanto a cultivo y recolección, ya que numerosas huertas rodean parte del camino.
Camino de la Vera.
Sendero empedrado hacia el Barranco de las Hiedras.
Barranco de las Hiedras.
El recorrido sigue el inevitable descenso por firme muy irregular por el todavía Lomo de Tamadaya; muy pronto cruzaremos un pequeño pinar donde también crecen algunos Brezos (Erica arborea) aislados, hasta que tengamos la imagen final del lomo por el cual el sendero desciende entre Tabaibas (Euphorbia lamarckii) y Bejeques (Aeonium arboreum), zigzagueante y con firme empedrado sigue hasta llegar al cauce del Barranco de las Hiedras, donde se cruza con el Barranco del Cedro. Salvando el cauce, donde nacen multitud de Taginastes (Echium virescens), veremos como el Camino de la Vera asciende un pequeño tramo por el Risco del Draguito en la vertiente sur del barranco, hasta que desemboquemos en una pista de tierra junto a un grupo de casas, que nos lleva entre las paredes altas de las huertas lindantes, hasta la Calle la Degollada; solo nos queda seguir en descenso por dicha calle y llegaremos después de unos ochocientos metros, al punto de partida en la Plaza Benítez de Lugo en el núcleo urbano de Arico el Nuevo.
Camino de la Vera hacia Arico el Nuevo.
Calle el Molino de regreso (i); Arico el Nuevo (d).


© Fotografías y texto de Francisco Fariña
francisco_farina@yahoo.es
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