viernes, 23 de octubre de 2009

SITIO DE INTERÉS CIENTÍFICO DE ACANTILADOS DE LA HONDURA

SITIO DE INTERÉS CIENTÍFICO DE
ACANTILADOS DE LA HONDURA


FICHA DE LA RUTA 
 
COMO LLEGAR: Autopista TF-1, en la desviación a Las Eras. 
COMIENZO: Carretera de acceso a Las Eras.  
FINAL : Los Roques de Fasnia.  
DIFICULTAD: Baja  
DURACIÓN: 2 horas aproximadamente,  
LONGITUD: 3,5 kilómetros.  
PROVISIÓN DE AGUA: En la gasolinera de Los Roques.  
LUGARES DE INTERÉS: Paisaje de los Acantilados de la Hondura, Roques de Fasnia.  
INCONVENIENTES: Ninguno.

CARTOGRAFÍA

Localización de la ruta en la Isla. 
 
  
Vistas aéreas de Google Earth (i) y mapa del recorrido (d).
 
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA 
 
Por la autovía TF-1, dirección sur y entre los kilómetros 35 y 36, hay una salida de acceso a Las Eras, núcleo poblacional, mayoritariamente de segunda residencia, perteneciente al municipio de Fasnia (www.fasnia.com) que está situado en la llamada Punta Restinga donde está Playa Honda. Anexo a esa vía de acceso y delimitada por un muro de piedra de canto blanco, está el Sitio de Interés Científico de Acantilados de la Hondura, un espacio natural protegido de 38 hectáreas cuyo motivo principal para ser declarado así, además de la importancia paisajística, es la protección de la Piña de Mar o Piñamar (Atractylis preauxiana) endemismo canario que tiene en este lugar uno de los pocos reductos naturales que le quedan para sobrevivir ya que esta especie está catalogada en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como “en peligro de extinción”. El Gobierno de Canarias ha aprobado recientemente un plan de recuperación de esta especie mediante el Decreto 33/2007 de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial.

 
Pista de tierra al comienzo del recorrido.
 
En esta vía de acceso a Las Eras hay numerosos aparcamientos y está el comienzo de un camino, justo donde hay una valla de hierro que impide el paso de vehículos. Es una antigua pista de tierra que termina en un pozo de extracción de agua abandonado y en unas fincas de cultivo desmanteladas. El recorrido comienza por la pista ancha, llana y delimitada por piedras y que discurre paralela unos 50 metros por debajo de la autovía TF-1 y a unos 75 metros de la costa acantilada por donde pasa un estrecho sendero que nos servirá para hacer el recorrido de vuelta. La vegetación a los bordes del camino consta de una población muy numerosa de Tabaibas Dulces (Euphorbia balsamifera), Corazoncillo Canario (Lotus sessilifolius) y Salados (Schizogyne sericea), estas dos últimas menos cuantiosas. El recorrido consta de firme mixto, con tramos de tosca blanca (pumitas) y otros de tierra suelta y por la derecha se bifurca en varios ramales que van a terminar en el sendero principal de costa. 
 
 
 
 
Mas adelante encontraremos un promontorio a la derecha, donde la pista forma una especie de rotonda y un poco más allá está el Barranco de Borrondino, donde crecen varios Cardones (Euphorbia canariensis) entre multitud de Tabaibas Dulces (Euphorbia balsamifera) y algún Balo (Plocama pendula) aislado. Un poco mas adelante, en una bajada pronunciada, hay una valla de hierro que delimita el paisaje protegido; si siguiésemos la pista terminaríamos, después de pasar por unas huertas de cultivo abandonadas, en el Pozo de las Eras, antigua instalación para la extracción de agua. Justo en la valla parte un sendero estrecho hacia la derecha que en unos minutos nos llevará a la senda que bordea el acantilado. Desde este punto tendremos una vistas magníficas de los acantilados y veremos las diferentes capas de los procesos eruptivos de la zona, así como la acción de la erosión del agua que ha ido formando estas rocas en profundos acantilados de mas de 40 metros de altura, así mismo se puede observar un pequeño roque que sobresale del mar y que aún no se ha separado del todo de la pared rocosa. 
 
 
Cardones,Tabaibas y Balos son la flora característica.
 
Seguiremos el sendero perfectamente marcado y en dirección a Los Roques, por los alrededores crece la misma vegetación halófila que hemos encontrado anteriormente, además de Siemprevivas de Mar (Limonium pectinatum), Lechugas de Mar (Astydamia latifolia) y algún ejemplar aislado de la Piñamar (Atractylis preauxiana). El sendero sigue paralelo a la pista que hemos dejado, terminando ésta un poco mas adelante, en el pozo. Durante el recorrido cruzaremos dos barranquillos de poca profundidad, uno de los cuales desemboca en una pequeña playa de arena negra. Mas adelante ignoraremos el cruce a la izquierda de un sendero que va hacia el final de la pista de tierra y a una zona de cultivos abandonada y en unos minutos y a la derecha empieza a descender por el borde del acantilado una peligrosa senda, que no debemos tomar y que termina en una construcción ruinosa a la orilla del mar, donde hay un bufadero (hueco en la roca por donde sale el agua del mar a presión). Cinco minutos después estaremos en la vertiente sur del Barranco de la Canal en la zona conocida como Punta de la Canal; asomándonos con precaución podremos ver en la desembocadura del barranco una pequeña playa de grandes callaos (cantos rodados) y una construcción en ruinas.
 
 
Bufadero (i) y vista general del acantilado (d)
 
Sigue el sendero al lado de un muro de piedra seca que pertenece a una antigua zona de cultivo, para a continuación, descender hasta el cauce del barranco y volver a ascender por la vertiente opuesta, llegando a un mar de lava poblado de numerosas Tabaibas Dulces (Euphorbia balsamifera). En pocos minutos llegaremos a bordear la costa del acantilado por un camino no muy bien señalado, pero evidente ya que es zona de paso de pescadores, para ver una pequeña y acogedora playa de piedras y luego una zona de tosca blanca, antes de cruzar el
Barranco de San Joaquín, llegando así a una gran planicie justo enfrente del Roque de Fuera, pequeño roque compuesto de material volcánico situado mar adentro, a unos cincuenta metros de la orilla. 

  
Vistas llegando a Los Roques de Fasnia.
 
Bajo el llano hay una vista fantástica de la pequeña Playa de los Roques, entre el Roque de Fuera y el Roque de Dentro, éste último se alza impetuoso sobresaliendo del mar a una altitud aproximada de unos treinta metros, bajo él hay varias casas de pescadores, un pequeño paseo marítimo y una minúscula ermita. Por el otro lado del Roque de Dentro está la Playa del Abrigo, una playa de arena negra cerrada por el norte por la Punta del Abrigo y donde hay una zona turística con varios complejos de apartamentos y una pequeña urbanización de reciente creación. 
 
 
Roque de Fuera (i) y Roque de Dentro (d).
 
Aquí termina el recorrido que consta de unos tres kilómetros y medio aproximadamente, si siguiésemos el asfalto nos llevaría a una gasolinera, donde podríamos reponer fuerzas en su bonito y amplio bar-restaurante y desde aquí hay dos opciones para el regreso: una es desandar el recorrido que nos ha traído hasta aquí y la otra es ir hasta la parada de guaguas de la TF-1, que nos queda a unos cien metros, y desde ahí tomar cualquier línea que siga para el sur, parándonos en el siguiente cruce que es el de Las Eras, punto de partida de la ruta. 
 
 © Texto y fotografías de Francisco Fariña
      francisco_farina@yahoo.es

lunes, 19 de octubre de 2009

PR-TF-72 - VILAFLOR - LOS ESCURRIALES - VILAFLOR

VILAFLOR - LOS ESCURRIALES - VILAFLOR
(POR EL CAMINO DE CHASNA)
(PR TF 72)
 
FICHA DE LA RUTA  
 
TÉRMINO MUNICIPAL: Vilaflor  
COMO LLEGAR: Al municipio de Vilaflor se llega desde Granadilla por la carretera TF-21 al igual que desde el P.N. del Teide por la misma carretera. 
COMIENZO: En la plaza de San Pedro, en el centro urbano de Vilaflor.  
FINAL: En el mismo lugar.  
DIFICULTAD: Media – Alta.  
DURACIÓN: 6 horas. 
LONGITUD: 13 kilómetros (i/v). 
PROVISIÓN DE AGUA: En Vilaflor.  
LUGARES DE INTERÉS: Centro urbano de Vilaflor, Casa Galindo, Casa Marrubial, Paisaje de alta montaña de la dorsal del Circo de Las Cañadas, Paisaje Lunar o Los Escurriales, Casa de los Llanitos, Iglesia del Hermano Pedro en centro urbano de Vilaflor.  
INCONVENIENTES: Ninguno. 
 
EL CAMINO DE CHASNA
 
El Camino de Chasna es una de las rutas mas nombradas y recorridas por los historiadores y exploradores que visitaron las Islas Canarias a finales del siglo XVIII y principios del XIX, ya que era el itinerario principal para subir al grandioso Teide desde la Villa de La Orotava, en aquellos momentos la ciudad mas importante de la isla y como ruta comercial entre la banda sur y la zona norte de la isla. Este recorrido se dividía en tres partes importantes; la primera era la que partía desde el propio municipio y se dirigía en ascenso hasta El Portillo, puerta natural de entrada a lo que actualmente es el Parque Nacional del Teide. La segunda cruzaba el llamado Circo de las Cañadas, lo que hoy se conoce como la Ruta de Siete Cañadas y llegaba a la Degollada de Guajara. Y la tercera y última parte era la que en descenso comunicaba la Degollada de Guajara con el municipio de Granadilla pasando por Vilaflor. Esta última parte, pero en sentido contrario y partiendo desde Vilaflor es el que nos llevará a Los Escurriales o Paisaje Lunar. 
 
 
Camino de Chasna entrando en Vilaflor.
 
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
 
 
Plaza de Vilaflor (i) y vista del pueblo desde el camino (d)
 
 
Sendero saliendo de Vilaflor.
 
 
 
Junto a la Plaza de San Pedro, donde se ubica uno de los edificios religiosos mas antiguos de la isla, la Iglesia de San Pedro Apóstol, levantada sobre una antigua ermita del siglo XVI, desciende la Calle el Canario, donde podemos encontrar la primera señal que nos llevará directamente al comienzo del recorrido; dicha calle nos llevará directamente a una pequeña explanada donde hay una placa conmemorativa de hierro y por tanto al comienzo del Camino Real de Chasna un ancho sendero con restos del antiguo empedrado que desciende por una zona agrícola rodeada de grandes huertas, hasta el cauce del Barranco del Chorrillo, cruzaremos éste y ascenderemos luego por Loma Chabeña donde el marcado camino bordeado de muros laterales de piedra discurre mayoritariamente entre Pinos (Pinus canariensis) y Escobones (Chamaecytisus proliferus) por un firme muy irregular formado en ocasiones por grandes piedras encajadas en el terreno y en otras por terreno arenoso. En un punto nos encontraremos un poste de madera con una numeración y un camino de tierra que se bifurca hacia la derecha con una señal de dirección incorrecta que se dirige a Los Llanitos. La numeración forma parte de un sendero autoguiado que está impreso en una guía adicional que se puede conseguir en la oficina de turismo que se encuentra en la plaza del pueblo. 
 
 
Zona de Los Llanitos (i) y Casa Galindo (d)
 
Evitaremos la pista y seguiremos por el camino que se desvía de ella, éste tiene empedrado y está bordeado por un muro de piedra, donde crecen Malpicas (Carlina xeranthemoides), Chahorra (Sideritis soluta) y Magarzas (Argyranthemum foeniculaceum). La vista de la cumbre de Sombrero de Chasna de 2.405 metros de altura es fantástica, alzándose sobre el paisaje agrícola que rodea a una casona de campo antigua, es Casa Galindo que está junto a la pista agrícola al lado de unos almendros y que proviene de la Pista Forestal Madre del Agua; seguiremos por dicha pista hasta llegar al final donde un murete de piedra corta el camino y se desvía hacia la derecha por un precioso sendero empedrado que zigzaguea descendente hacia el cauce del Barranco de las Mesas. Al llegar al cauce veremos como crecen espectaculares Taginastes Rojos (Echium wildpretii) y Retamas (Spartocytisus filipes), junto a otros ejemplares de vegetación característica de altitudes correspondientes al Parque Nacional del Teide como el Codeso de Cumbre (Adenocarpus viscosus). Seguiremos el recorrido por el marcado sendero, ascendiendo luego por la otra vertiente del barranco hasta llegar a la Pista Madre del Agua donde una señal nos indica el camino correcto a seguir; dicha señal también es indicadora de la distancia recorrida, hasta aquí hemos hecho 2,6 kilómetros y nos quedan 3,4 para llegar a nuestro destino. 
 
 
Sendero perfectamente marcado y señalizado.
 
Cruzaremos la pista y el sendero se interna en un pinar compuesto por pinos jóvenes y de poco porte, hasta que unos cien metros mas adelante nos tropezaremos con un cruce de caminos, el cual se compone de dos alternativas; el de la derecha va directamente al Paisaje Lunar, después de 3,7 kilómetros y el de la izquierda es el Camino Real de Chasna que en un momento dado tiene una desviación, a los 3,3 kilómetros hacia el Paisaje Lunar; nuestro recorrido es éste último ya que la vuelta la haremos por el otro, haciendo así un trayecto circular. Ascendemos suavemente en zigzag por un claro del bosque, el camino está perfectamente marcado y bordeado por Retamas (Spartocytisus filipes), Malpicas (Carlina xeranthemoides) y Escobones (Chamaecytisus proliferus). Llegaremos a un descansadero donde crece un gran Pino Canario (Pinus canariensis) que sobresale notablemente del resto ya que el diámetro de su tronco supera los 4 metros. Este sitio está marcado para la ruta autoguiada con un poste de madera y en el cartel informativo que está en la plaza de Vilaflor lo denomina Pino Padre, creo que esta denominación se debe a que son pinos centenarios que han estado desde siempre en estos montes, ya que los que está a su alrededor son pinos que proceden de las plantaciones que se hicieron en la isla en los años cincuenta. 
 
 
Pino Padre (i) y sendero marcado (d).
 
Saliendo de este punto, el marcado y llano sendero continúa integrado en un agradable paisaje boscoso, hasta que un poco mas adelante nos crucemos con otra pista forestal que discurre casi paralela a la de Madre del Agua, la cual ignoraremos según nos indica la señalización, e iremos a parar a una valla de hierro que impide el paso a los vehículos. En suave ascenso y unos metros mas adelante está Casa Marrubial, una antigua casa de campo actualmente en estado ruinoso, rodeada de Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus) y Rosalillos (Pterocephalus lasiospermus), un lugar perfecto para un pequeño descanso. Sigue el recorrido zigzagueante por un camino ancho, llano y bien marcado; el pinar es escaso con ejemplares de poco porte y entre ellos se puede apreciar la bonita imagen de la cara sur de Montaña de las Arenas (2.363 m.), que nace justo bajo las faldas de Montaña Guajara (2.715 m.). Mas adelante llegaremos a un espacio abierto donde el firme se vuelve de color blanco, el sendero pasa junto a una pared rocosa erosionada de toba volcánica del mismo color, donde crecen Retamas (Spartocytisus filipes), Rosalillos (Pterocephalus lasiospermus) y Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus) y en sus alrededores hay alguna bombas volcánicas de gran tamaño.
 
Casa Marrubial.
 
 
 
El sendero pasa junto a una zona volcánica erosionada.
 
Después cruzaremos el Barranco Eris de Carnero y nos adentraremos en un paisaje aún más agreste que el que nos hemos encontrado hasta aquí. A nuestras espaldas hemos dejado la fabulosa vista de la cara norte del Roque del Encaje (2.329 m.) y de frente nos topamos con la cara sur de Montaña Guajara (2.715 m.), imponente como siempre ya que merece ser con su majestuosidad la segunda montaña mas alta del Parque Nacional. El sendero continúa entre pinar por un camino llano de firme terroso y con algún altibajo de poca importancia, se hace muy agradable el recorrido ya que los pinos nos dan la suficiente sombra en días de mucha insolación; rebasaremos una antigua canalización que viene desde alguna de las muchas galerías que hay por este lugar y en unos pocos minutos nos toparemos con una bifurcación donde hay una señal indicadora que nos marca, hacia la derecha, la distancia que nos queda hacia el Paisaje Lunar, que es de 0,4 kilómetros, y otra que nos informa de que hasta aquí llevamos recorridos 5,6 kilómetros. El Camino de Chasna sigue a partir de aquí y de frente, su curso por un camino pedregoso ascendiendo por el Barranco de Las Arenas y luego por una lengua de lava perteneciente a la Montaña de Las Arenas para llegar a la Degollada de Guajara y una vez allí cruzar el circo de las cañadas y descender hacia La Orotava. 
 
 
Último tramo del Camino de Chasna antes de Los Escurriales.
 
Hacemos caso de la indicación e ignoramos el Camino de Chasna y nos desviaremos hacia la derecha por un sendero estrecho que va descendiendo poco a poco entre pinar con sotobosque de Escobones (Chamaecytisus proliferus) y Retamas (Spartocytisus filipes), pudiendo también observar el Chahorra (Sideritis soluta) y la Malpica (Carlina xeranthemoides); va descendiendo gradualmente por una loma que termina en un pequeño acantilado de la vertiente sur del Barranco de Las Arenas. Desde aquí se puede observar el curioso paisaje en el fondo del Barranco, son Los Escurriales, o como llamamos comúnmente al lugar, Paisaje Lunar. Son formaciones de material volcánico expulsado por un volcán, que se han depositado en este pintoresco lugar y se han solidificado en forma de montículos y luego la acción del agua y el viento se han encargado de dibujar sus curiosas formas. 
 
 
Los Escurriales o "Paisaje Lunar".
 
Por los alrededores hay unos pequeños miradores expuestos al borde del barranco y situados en los sitios más estratégicos para tener una visión más espectacular del paisaje. También hay un cartel informativo colocado en el mejor lugar, de tal manera que se puede tener una visión general del entorno y que explica detalladamente el proceso de formación de dicho fenómeno geológico. Un buen lugar para un merecido descanso y tomar fuerzas para el regreso. 
 
 
Camino de vuelta y señalización.
 
A partir de aquí el recorrido continúa en suave descenso por un marcado y pedregoso sendero que discurre entre una superficie formada por grandes rocas volcánicas entre las cuales crecen multitud de Malpicas (Carlina xeranthemoides), Retamas (Spartocytisus filipes) y Codesos de Cumbre (Adenocarpus viscosus), estamos en la zona conocida como Lava Vieja. Un poco mas adelante el camino se torna en un agradable tránsito ya que la superficie llana del sendero entre el paisaje boscoso de los Pinos Canarios (Pinus canariensis) hace que nos olvidemos de las prisas y la cotidianeidad a la que estamos acostumbrados a vivir. Mas adelante y en una curva a la derecha, si estamos pendientes, veremos un pequeño tubo volcánico al cual nos podremos acercar y estudiar de primera mano la formación de estos fenómenos geológicos debidos a los procesos eruptivos de la Isla. 
 
 
Antes de llegar a la Pista Madre del Agua.
 
 
De pronto encontraremos un cruce de caminos con dos señales; una nos indica que aún tenemos que recorrer unos 4,5 Km. para llegar a nuestro destino, en el casco urbano de Vilaflor y la otra nos muestra que desde Los Escurriales hasta este punto hemos recorrido 1,8 Km., la bifurcación hacia la izquierda la desecharemos. Mas adelante el camino discurre junto a un largo muro de piedra seca, que seguramente pertenece a la linde de una finca particular; terminado éste, otra señal nos indica de nuevo la distancia recorrida que es de 2,1 Km. y la que nos queda por hacer, de 4,2 Km. 
 
 
Pista Madre del Agua.
 
La Pista de Madre del Agua la volveremos a encontrar y con ella giraremos a la derecha, ya que una señal así lo indica. Cruzando ésta daremos de nuevo con el sendero y tras varias veces volviéndola a atravesar, llegaremos a la zona conocida como Los Llanitos. El sendero pasa junto a una casa en ruinas, de la cual sólo se conservan los muros exteriores estando perfectamente integrados en el paisaje. Junto a la casa hay un llano donde crece un gran Pino Canario (Pinus canariensis) que sobresale por encima de todo el pinar. Un poco mas adelante el sendero desciende, mediante unos escalones tallados en el firme, nuevamente a la pista forestal, por la cual discurriremos unos metros hasta encontrar una señalización que nos desvía de ella hacia la derecha para retomar de nuevo el marcado sendero. En unos minutos nos reencontraremos con una de las primeras señales que vimos cuando partimos, justo antes de bajar al cauce del Barranco de las Mesas, y donde nos desviamos para recorrer parte del Camino de Chasna. A partir de aquí cruzaremos dicho barranco por el mismo camino de venida y pasaremos en sentido contrario por Casa Galindo, volviendo a recorrer el mismo tramo de sendero hasta llegar al mismo sitio desde donde partimos esta mañana, al centro urbano del pintoresco pueblo de Vilaflor. 
 
Iglesia del Hermano Pedro en el casco urbano de Vilaflor.
 
© Texto y fotografías de Francisco Fariña 

jueves, 15 de octubre de 2009

PR-TF-57 - CALLEJÓN DE TENO

CALLEJÓN DE TENO
(PR-TF-57)
 
FICHA DE LA RUTA  
 
TÉRMINO MUNICIPAL: Buenavista del norte.  
COMO LLEGAR: Por la carretera TF-436 se llega al núcleo principal de El Palmar desde el municipio de Buenavista del Norte. 
COMIENZO: El Palmar. 
FINAL: Teno Alto.  
DIFICULTAD: Media. 
DURACIÓN: 3 horas. 
LONGITUD: 4,8 Km.  
PROVISIÓN DE AGUA: En El Palmar y en Teno Alto.  
LUGARES DE INTERÉS: 1.- Núcleo urbano de El Palmar; 2.- Centro de Visitantes del P.R. de Teno; 3.- Mercadillo del agricultor; 4.- Teno Alto.  
VENTAJAS: Sendero señalizado como PR-TF-57 teniendo conexión con el PR-TF-51 y con el PR-TF-55
INCONVENIENTES: En temporada de caza hay que hacerse notar.  
TIPO DE RUTA: Senderismo.
 
 
Mapa del recorrido y carretera hacia Santiago del Teide
 

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA  

El núcleo urbano de El Palmar está situado junto a la Montaña de El Palmar en el Valle del mismo nombre, junto a los caseríos de Las Lagunetas y Las Portelas. El Callejón de Teno es el antiguo camino real que se utilizaba, cuando no había carretera, para comunicar este núcleo con Teno Alto y era paso obligado de mercancías agrícolas y personas que querían desplazarse hasta Buenavista del Norte y alrededores.

 
Comienzo del recorrido recto y encajonado.
 
 
 
En la carretera TF-436 que va hacia Santiago del Teide pasando por Masca, hay una entrada a la derecha hacia el Mercadillo del Agricultor, justo donde se encuentra el Centro de Visitantes del Parque Rural de Teno; junto a éste parte el sendero donde hay una señalización de PR-TF-57 que así lo indica. Es un encajonado y recto camino marcado con un alto muro de piedras y con firme empedrado donde crecen multitud de Balangos (Avena canariensis) que asciende suavemente por Los Pedregales bajo la vista de la Montaña del Conde (852 m.) y de la cadena montañosa que asciende hasta el Pico Baracán (1003 m.). A medida que subimos, a nuestra espalda queda la curiosa vista de las cortadas de la Montaña de El Palmar y el caserío en su base, mientras pasamos por una zona donde hay grandes ejemplares de Tabaibas (Euphorbia lamarckii) y un enorme Zarzal (Rubus ulmifolius), todo ello recorrido por el interior de la preciosa caja del camino cercada entre muros de piedra. 
 
 
Señalización en Los Pedregales.
 
Mas adelante, donde hay unas huertas de cultivo con muchas Piteras (Agave americana) se cruza una pista agrícola que tiene acceso al Parque Recreativo de Los Pedregales, el cual tiene zona de acampada. Nuestro recorrido sigue cada vez mas encajonado por el sendero empedrado, dando lugar a una zona muy frondosa donde crecen numerosos Pinos (Pinus canariensis) y Brezos (Erica arborea) alrededor de grandes piedras; varias curvas mas adelante encontramos otra pista donde hay multitud de Pencones (Opuntia maxima) y grandes ejemplares de Tabaibas (Euphorbia lamarckii), dicha pista la cruza el sendero siempre ascendente y a partir de aquí se convierte en un precioso camino empedrado y encajonado entre preciosos muros de piedra que zigzaguea entre Brezos (Erica arborea), Pinos Canarios (Pinus canariensis), Acebiños (Ilex canariensis) y demás especies vegetales de Laurisilva como la Cerrajjilla de Teno (Sonchus tuberifer) y los Taginastes (Echium virescens). 
 
 
Llegando a la carretera de Teno Alto (i) y empedrado en el sendero.
 
En una de las curvas encontramos un calvario con tres pequeñas cruces de madera, un punto donde pueden observarse preciosas vistas del Valle de El Palmar e incluso de la cima del Teide y más adelante por una franja más rocosa llegaremos a la carretera que va dirección a Teno Alto, el promontorio rocoso donde se alzan varias antenas de telecomunicación es uno de los puntos mas altos de la ruta desde donde las vistas hacia el valle son espectaculares. El sendero sigue paralelo a ésta unos metros junto a una tubería de agua, entre Brezos (Erica arborea) y Acebiños (Ilex canariensis) hasta llegar a un collado en Alto de la Cumbre donde hay una valla de hierro que separa la carretera de una pista forestal; desde aquí podemos apreciar las primeras casas en La Abejera, un pequeño caserío sobre una pintoresca loma sobre el Barranco del Charco y delante de Montaña de la Mulata (776 m.). 
 
 
Hacia el Barranco del Charco.
 
 
 
La senda ahora va descendiendo suavemente sobre un recorrido perfectamente delimitado por una vertiente del Barranco del Charco entre Brezos (Erica arborea) Juagarzos (Cistus monspeliensis) y Cornicales (Periploca laevigata), encontrándonos zonas empedradas y un muro de delimitación del camino que lo protege de desprendimientos; en determinadas zonas del recorrido podemos contemplar las vistas hacia la costa en la Punta de Teno. 
 
 
Vistas del Caserío de Las Abejeras. 
 
 
Puente sobre un arroyuelo (i) y empedrado (d).
 
 
Sendero cruzando la carretera.
 
Nos encontramos ahora un tramo de calzada empedrada que asciende suavemente hasta coronar una vertiente del Barranco de las Barandas, descendiendo luego por el tramo mas bonito y pintoresco de la ruta, ya que hay pocos empedrados tan bien conservados y de tanta longitud como el que recorremos hasta coronar la vertiente contraria de dicho barranco, es un precioso paso entre multitud de Brezos (Erica arborea), Acebiños (Ilex canariensis), Loros (Laurus novocanariensis), Fayas (Myrica faya) protegidos de sotobosque de Helecheras (Diplazium caudatum), Taginastes (Echium virescens) y demás flora característica de Laurisilva. Luego empieza una pista agrícola que pasa por una zona donde abundan terrenos cultivados y que luego se convierte en firme de cemento, desviándose luego a la derecha por un angosto y ascendente sendero que pasa sobre un puente de madera salvando un riachuelo y cruzándola nuevamente mas adelante y recorriendo parte de ella hasta desviarnos de nuevo a la derecha por un precioso empedrado que termina en la carretera de Teno Alto.
 
 
Diferentes puntos del recorrido.
 
 
Tendremos que cruzarla, siempre siguiendo la señalización homologada, y nos toparemos con una plazoleta donde hay un pequeño calvario bajo grandes Brezos (Erica arborea); siguiendo la traza del camino llegamos a la carretera, por la cual tendremos que caminar unos 200 metros hasta llegar al Caserío de Los Bailaderos en Teno Alto.
 
 
Señalización llegando a Los Bailaderos (i) y la plaza con la Iglesia (d).
 
La única calle pasa junto a la pintoresca plaza donde se erige una pequeña ermita justo en el centro del núcleo urbano y bajo la Montaña del Vallado (786 m.) en un paraje eminentemente rural donde se respira un ambiente muy apacible y dando lugar a la finalización del recorrido señalizado como PR-TF-57. La carretera sigue su curso en varios ramales hacia Las Cuevas y hacia Montaña de la Sahorra, antes hay un cartel informativo y la conexión con el sendero PR-TF-51 que viene desde Erjos y termina en la Punta de Teno. En el centro del caserío hay un pequeño restaurante donde podemos degustar las viandas más tradicionales del lugar como la carne de cabra o el queso fresco también de cabra. Los alrededores invitan a un paseo tranquilo disfrutando de los paisajes tranquilos del lugar. 
 
 
Iglesia de Los Bailaderos (i) y conexión con el PR-TF-51 (d).
 
© Texto y fotografías de Francisco Fariña